jueves 8 de octubre de 2026

ENTREVISTA

Río Negro analiza hacerse cargo de las rutas 22 y 151: “Nación transfiere el problema, pero no los recursos”

El ministro de Obras y Servicios Públicos rionegrino, Alejandro Echarren, analizó la situación en una entrevista por AM Cumbre 1400.
Alejandro Echarren fue entrevistado en el programa "Nada sucede dos veces", con la conducción de los periodistas Mario Nico González, Evangelina Zingoni y Lucas Jara. Foto: captura de video Cumbre Stream.
Alejandro Echarren fue entrevistado en el programa "Nada sucede dos veces", con la conducción de los periodistas Mario Nico González, Evangelina Zingoni y Lucas Jara. Foto: captura de video Cumbre Stream.

La provincia de Río Negro avanza en negociaciones con el Gobierno nacional para asumir el control de las rutas nacionales 22 y 151, dos de los corredores más importantes y transitados de la región. Sin embargo, el posible traspaso genera preocupación en las autoridades provinciales debido al grave estado de la infraestructura y a la falta de financiamiento por parte de Nación.

Así lo confirmó el ministro de Obras y Servicios Públicos de Río Negro, Alejandro Echarren, durante una entrevista con AM Cumbre 1400, donde sostuvo que la provincia podría verse obligada a hacerse cargo de cientos de kilómetros de rutas deterioradas sin recibir recursos para su mantenimiento y recuperación.

"El Estado nacional nos está transfiriendo un problema muy grave, pero sin ningún tipo de financiamiento", afirmó el funcionario.

El estado de la Ruta 22 y la Ruta 151 preocupa a Río Negro

Según explicó Echarren en declaraciones al programa "Nada sucede dos veces", entre la Ruta Nacional 22 y la Ruta Nacional 151 existen aproximadamente 510 kilómetros que podrían pasar a la órbita provincial.

El diagnóstico es preocupante: apenas entre un 15% y un 20% de esos trayectos se encuentran en condiciones aceptables, mientras que el resto presenta un importante deterioro producto de años de falta de mantenimiento e inversiones inconclusas.

"Tenemos obras sin terminar, contratos abiertos desde hace casi 20 años y proyectos que nunca se ejecutaron. Es una situación muy compleja para Río Negro", señaló.

La problemática afecta especialmente al Alto Valle, una de las regiones con mayor circulación vehicular de la Patagonia debido a la actividad productiva, el transporte de cargas y la vinculación permanente entre Río Negro y Neuquén.

El puente ferroviario de Cipolletti, otro punto crítico

Uno de los principales focos de preocupación es el puente ferroviario ubicado sobre la Ruta 151, en el acceso a Cipolletti.

De acuerdo con el ministro, la estructura presenta inconvenientes debido al crecimiento del transporte pesado y a las dimensiones actuales de los camiones que circulan por la zona.

"La altura del puente ya no responde a las características de muchos vehículos de carga actuales y eso genera problemas frecuentes", explicó.

Además, el sector funciona como un cuello de botella que complica la circulación diaria entre Río Negro y Neuquén.

Mientras Vialidad Nacional había planteado una alternativa basada en bajar el nivel de la calzada, el Gobierno rionegrino analiza una propuesta diferente que contempla elevar la estructura y ampliar los accesos para avanzar hacia un esquema de doble vía.

Río Negro proyecta una solución integral para el Alto Valle

Más allá de las obras puntuales, el Gobierno provincial considera necesario desarrollar un plan integral para resolver los problemas de conectividad del Alto Valle.

La iniciativa incluiría mejoras en los accesos a General Roca y Cipolletti, nuevas conexiones con Neuquén, soluciones para el tránsito pesado y alternativas para evitar el colapso de la Ruta 22.

Entre las opciones en estudio aparece una nueva vía destinada principalmente al transporte vinculado a la actividad hidrocarburífera y al traslado de arenas para Vaca Muerta.

"Necesitamos pensar todo el sistema de circulación del Alto Valle. No alcanza con resolver un solo problema", sostuvo Echarren.

El crecimiento de Vaca Muerta presiona sobre las rutas

Uno de los factores que más preocupa a las autoridades es el impacto que tendrá el crecimiento de Vaca Muerta sobre la infraestructura vial de la región.

El aumento del transporte de arena, equipos y cargas pesadas incrementa el desgaste de las rutas y eleva los riesgos para quienes circulan diariamente.

Según reveló el funcionario, existen estudios privados que proyectan que el movimiento de arena hacia los yacimientos podría triplicarse en los próximos años.

"Ese crecimiento nos obliga a pensar en nuevas obras e infraestructura. Las rutas actuales no van a alcanzar para absorber toda la demanda futura", advirtió.

Falta de controles y deterioro acelerado

Otro de los cuestionamientos de Echarren apuntó a la ausencia de controles de carga en las rutas nacionales.

Para el ministro, gran parte del deterioro que presentan los corredores viales se explica por la circulación de camiones con exceso de peso sin controles efectivos.

"El Estado invierte millones en construir rutas y después no controla las cargas. Eso termina generando un desgaste prematuro y obliga a volver a invertir", afirmó.

Como ejemplo, destacó el caso de la Ruta Provincial 2, que conecta con el puerto de San Antonio Este y donde existen controles permanentes que permitieron conservar el estado de la calzada.

Traspaso de rutas nacionales: Río Negro busca condiciones antes de firmar

Aunque las conversaciones con Nación continúan, el Gobierno de Río Negro todavía no firmó el convenio de transferencia.

Echarren confirmó que la provincia trabaja en un documento con una serie de condiciones que serán presentadas al Ejecutivo nacional antes de avanzar en cualquier acuerdo.

"Lo que no podemos hacer es seguir esperando mientras las rutas continúan deteriorándose y los accidentes se repiten. Hay que buscar una solución, pero también defender los intereses de la provincia", concluyó.

Mientras tanto, el debate sobre el futuro de la Ruta 22, la Ruta 151 y la infraestructura vial del Alto Valle se mantiene en el centro de la agenda política de Río Negro y Neuquén, en una región que enfrenta el desafío de acompañar el crecimiento económico sin descuidar la seguridad vial.