domingo 13 de septiembre de 2026

VACA MUERTA

Oldelval acelera obras ante el límite del sistema por el crecimiento de Vaca Muerta

El avance de Vaca Muerta volvió a tensionar la infraestructura: Oldelval confirmó que la demanda de transporte de crudo ya supera la capacidad del sistema y anunció nuevas inversiones para evitar cuellos de botella.
26/06/2026
La expansión del shale neuquino empuja al límite la red de oleoductos y obliga a acelerar obras hasta la puesta en marcha del VMOS en 2027.
La expansión del shale neuquino empuja al límite la red de oleoductos y obliga a acelerar obras hasta la puesta en marcha del VMOS en 2027.

El crecimiento sostenido de la producción en Vaca Muerta volvió a dejar al borde de su capacidad al sistema de transporte de petróleo. Oldelval, responsable de movilizar cerca del 75% del crudo de la Cuenca Neuquina, informó que la demanda prevista para julio alcanzará los 86.300 metros cúbicos diarios, superando por primera vez el límite operativo de 86.000 m³/día establecido tras la obra Duplicar.

El dato confirma que la producción avanza a un ritmo más acelerado que la infraestructura disponible. En la última década, el volumen transportado por la compañía pasó de 33.000 a 106.000 m³ diarios, impulsado casi en su totalidad por Vaca Muerta, que hoy explica cerca del 90% de la producción petrolera de la cuenca.

Para dar respuesta a esta presión, la empresa puso en marcha el proyecto Duplicar Extendido, una obra de transición que demandará una inversión de u$s25 millones y permitirá elevar la capacidad del sistema hasta un rango de 110.000 a 112.000 m³ diarios. Las mejoras incluyen optimización de plantas, incorporación de reductores de fricción y sistemas de alivio.

El objetivo es sostener la evacuación de la producción hasta la entrada en operación del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), prevista para comienzos de 2027. Según las proyecciones, para ese momento la capacidad total de transporte hacia el Atlántico alcanzará los 200.000 m³ diarios, a los que se sumarán otros volúmenes destinados al Pacífico y al sistema de refinación.

El escenario marca un punto de inflexión para la infraestructura energética argentina. La red deberá integrarse con nuevos sistemas, coordinar múltiples operadores y acompañar un crecimiento productivo que ya redefine el perfil exportador del país.