sábado 12 de septiembre de 2026

ENTREVISTA

Desde Marbella, una periodista neuquina relató el drama de los incendios que arrasan España

Soledad Britapaja vive a pocos kilómetros de los focos más graves y describió en AM Cumbre 1400 cómo ese país enfrenta una de sus peores temporadas de incendios de la última década, con casi 200.000 hectáreas quemadas y miles de evacuados.
29/07/2026
Un crudo testimonio en primera persona brindó Soledad Britapaja, por AM Cumbre 1400. Foto: captura de video Cumbre Stream/archivo
Un crudo testimonio en primera persona brindó Soledad Britapaja, por AM Cumbre 1400. Foto: captura de video Cumbre Stream/archivo

A más de 10.000 kilómetros de Neuquén, la periodista Soledad Britapaja vive en primera persona una de las peores temporadas de incendios que atraviesa España en años. Radicada en Marbella, contó en el programa "Nada sucede dos veces", de AM Cumbre 1400, cómo es convivir con el fuego, los cortes de ruta y las restricciones de agua que se multiplican a pocos kilómetros de su casa.

"La temporada de incendios de este año es una de las peores de la última década", relató la periodista neuquina, quien explicó que solo 2022 y 2025 registraron cifras superiores, aunque la actual se acerca peligrosamente a esos niveles. Según los datos oficiales del Gobierno español que citó Britapaja, la superficie afectada por el fuego ya ronda las 200.000 hectáreas.

Los focos más graves: Ávila, Castellón, Madrid y Toledo

Britapaja detalló que los incendios más críticos en este momento son el de Ávila, el de mayor magnitud; el de Castellón, que ya lleva cuatro días activo y supera las 8.500 hectáreas quemadas; y los registrados en el sur de Madrid. También hubo focos importantes en Toledo —que bajó al nivel 1 de alerta—, así como episodios anteriores en Almería, donde murieron 13 personas, y en Zaragoza.

Como medida preventiva, varios pueblos fueron evacuados, entre ellos La Adrada, en Ávila. En Madrid comenzó el regreso progresivo de algunos vecinos, aunque unas 11.000 personas todavía esperan poder volver a sus hogares.

La emergencia también impacta en la circulación: actualmente hay 30 carreteras cortadas —el día anterior habían sido 52—, una situación que se complica aún más porque coincide con el pico de las vacaciones de verano, cuando millones de personas se desplazan por el país.

"Es como si el calor saliera del propio suelo": la vida a metros de los incendios

Para la periodista, la causa central de la crisis es la ola de calor que atraviesa España, sumada a una humedad extremadamente baja en gran parte del territorio. Aunque en Marbella, donde vive, la cercanía al mar suaviza un poco la sensación, contó que basta alejarse apenas 20 kilómetros de la costa para que el panorama cambie por completo. "Es como si el calor saliera del propio suelo", describió al referirse a zonas como Ávila, donde la falta de humedad hace casi imposible controlar las llamas.

A esas condiciones se suman vientos de hasta 90 kilómetros por hora, un factor que acelera la propagación del fuego. Britapaja remarcó que no se trata de un hecho aislado, sino de un patrón que se repite y se agrava cada año por el cambio climático y por la forma en que se gestionan los montes.

El fenómeno no se limita a España: Francia también atraviesa una situación crítica, especialmente en la zona de Girona y el sudoeste del país, con unas 220.000 personas evacuadas.

Según informó el Ministerio del Interior, en las últimas 24 horas no hubo avances significativos del fuego, aunque se mantiene la máxima alerta ante una nueva ola de calor que comenzó este mismo día y que se prevé como una de las más prolongadas del verano. La Agencia Estatal de Meteorología elevó el riesgo a nivel extremo en el norte de Madrid y a nivel muy alto en el resto de las zonas afectadas.

¿Quién es responsable de prevenir y combatir los incendios?

Consultada sobre las responsabilidades en la gestión de la emergencia, Britapaja explicó que, según la Constitución española y la Ley de Montes, la prevención y extinción de incendios forestales es competencia de cada comunidad autónoma. Cada una organiza sus propias brigadas forestales, aviones y bomberos especializados, y es la encargada de declarar el nivel de gravedad de cada foco.

Los municipios de más de 20.000 habitantes también tienen obligaciones directas, como contar con un plan municipal de actuación frente a incendios. Cuando la capacidad local no alcanza, interviene la diputación provincial, y existe además una responsabilidad individual: los propietarios de terrenos deben mantenerlos limpios de vegetación seca.

El Gobierno central, por su parte, interviene cuando una comunidad autónoma solicita ayuda porque su capacidad quedó desbordada. En esos casos actúan las Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF), hidroaviones, helicópteros y la Unidad Militar de Emergencias (UME), como ocurre actualmente. El nivel 3 de emergencia, el más grave, solo puede ser declarado por el Ministerio del Interior.

Cuestionamientos por la disponibilidad de hidroaviones

En el reclamo público también apareció la disponibilidad de recursos aéreos: se denunció que de los doce hidroaviones disponibles, solo siete estarían operativos. Britapaja señaló que habría que determinar si el resto está distribuido en otras zonas del país o si presenta inconvenientes técnicos, aunque aclaró que no cuenta con elementos para afirmar que exista una decisión política detrás de esa situación.

"La ruta por la que voy a trabajar estuvo cortada": el fuego, cada vez más cerca

La periodista también se refirió al desafío que representa la prevención en plena temporada alta de turismo, cuando millones de visitantes circulan por el país y muchas veces desconocen los riesgos locales. En las rutas españolas hay carteles permanentes que advierten sobre el peligro de arrojar colillas o basura, ya que incluso una botella de vidrio puede actuar como lupa y encender un pastizal seco.

Sobre la reacción social, Britapaja consideró que no todos se involucran de la misma manera mientras el fuego se percibe lejano, pero que la actitud cambia por completo cuando la emergencia toca de cerca. Y ella misma lo vivió: la semana pasada, la ruta que utiliza a diario para ir a trabajar estuvo cortada por un incendio de gran magnitud.

Desde su experiencia como neuquina radicada en España, la periodista cerró con una reflexión que atraviesa toda la entrevista: "Pensar que los incendios solo afectan a quienes viven lejos no es correcto: es un problema que puede aparecer en cualquier momento y muy cerca de cualquiera de nosotros".