sábado 12 de septiembre de 2026

REACTIVACIÓN

Malvinas y Antártida: Argentina avanza con una base estratégica en Ushuaia

La Armada busca convertir a Ushuaia en un polo estratégico para el Atlántico Sur y la Antártida, con obras financiadas íntegramente por el Estado argentino.
12/09/2026
La infraestructura busca fortalecer la presencia argentina en la Antártida, el Atlántico Sur y la zona vinculada al reclamo por Malvinas.
La infraestructura busca fortalecer la presencia argentina en la Antártida, el Atlántico Sur y la zona vinculada al reclamo por Malvinas.

El Gobierno nacional avanza con la reactivación de la Base Naval Integrada de Ushuaia, un proyecto estratégico que contempla seis grandes obras de infraestructura y cuyo reinicio está previsto para principios de 2027. El complejo estará emplazado sobre la costa de la capital fueguina, cerca del aeropuerto y con acceso directo al canal de Beagle, una ubicación considerada clave para las operaciones en el Atlántico Sur y la Antártida. El plan incluye instalaciones militares, logísticas y portuarias que permitirán concentrar capacidades marítimas, aéreas y de abastecimiento en un mismo sector.

El proyecto prevé desarrollar 39.362 metros cuadrados de superficie cubierta, con edificios de comando, alojamientos, depósitos, talleres, helipuerto y otras dependencias. Uno de los componentes centrales será un muelle de 585 metros preparado para recibir embarcaciones de gran porte, además de un área especialmente destinada a la logística antártica. Allí se proyectan cámaras frigoríficas, depósitos de combustible, galpones de carga y espacios destinados al mantenimiento y asistencia de buques que operen hacia el continente blanco.

Más de $217.000 millones para reactivar las obras

La primera etapa cuenta con $217.954 millones reasignados mediante el Decreto 867 para que el Ministerio de Defensa y la Armada Argentina puedan retomar los trabajos. A esa suma se agregarían más de $300.000 millones contemplados por el Gobierno para el Presupuesto 2027, aunque ese segundo tramo dependerá de la aprobación del Congreso. El ministro de Defensa, Carlos Presti, y el canciller Pablo Quirno remarcaron que el financiamiento será íntegramente argentino y descartaron aportes de Estados Unidos, organismos internacionales u otros gobiernos.

La iniciativa había comenzado formalmente en marzo de 2022, durante la gestión de Alberto Fernández, pero para diciembre de 2023 solo registraba un avance del 9,13% y posteriormente quedó paralizada. El actual Gobierno decidió modificar además el mecanismo de contratación: en lugar del acuerdo cerrado que existía anteriormente con Tandanor, las nuevas obras serán adjudicadas mediante licitaciones públicas. La Armada tiene previsto avanzar con cinco procesos licitatorios de manera simultánea y maneja como fecha de inicio efectivo de los trabajos el 2 de enero de 2027.

Ushuaia busca convertirse en un centro logístico antártico

La construcción también apunta a fortalecer la posición de Ushuaia frente a Punta Arenas, ciudad chilena que actualmente concentra buena parte de las operaciones logísticas y científicas vinculadas con la Antártida. Desde la Armada consideran que la ubicación geográfica de la capital fueguina ofrece ventajas por su acceso al canal de Beagle y la cercanía con aguas abiertas, aunque todavía carece de infraestructura suficiente para competir en igualdad de condiciones. El objetivo es que la nueva base pueda brindar servicios no solo a embarcaciones argentinas, sino también a buques de otros países con presencia en el continente antártico.

La primera etapa contempla construir 240 metros del nuevo muelle en un plazo estimado de 18 meses, mientras los restantes trabajos se desarrollarán de forma paralela. La planificación establece que el muelle completo y las instalaciones de logística antártica deberían estar terminados entre mediados y fines de 2029, mientras que la relocalización de la actual base comenzaría en 2028 y posteriormente se sumarían viviendas para el personal. Además de potenciar la actividad antártica, desde Defensa sostienen que la infraestructura permitirá mejorar el monitoreo del Atlántico Sur y de la denominada milla 201, en un contexto marcado por el control de la pesca ilegal y el reclamo argentino de soberanía sobre las Islas Malvinas.