lunes 14 de septiembre de 2026

JUSTICIA

El hijo de un ex Juez de Paz fue asesinado en una chacra: el segundo acusado recibió 11 años

Leonardo Cherai Alejandro Aguayo fue declarado culpable por el homicidio cometido en enero de 2024 en Sargento Vidal. Su hermano ya cumple una condena por haber participado en el mismo ataque.
14/09/2026

La Justicia condenó a 11 años de prisión efectiva a Leonardo Cherai Alejandro Aguayo por su participación en el homicidio de Braian Ezequiel García, también conocido como Alen Alfieri, ocurrido en enero de 2024 en una chacra de Sargento Vidal. Se trata del segundo condenado por un crimen que generó una fuerte conmoción en Villa Manzano y localidades cercanas.

La víctima era hijo adoptivo de un ex Juez de Paz de Villa Manzano y fue asesinada durante los primeros minutos del 23 de enero de 2024. La investigación determinó que recibió cuatro impactos de arma de fuego cuando arribó a una chacra en motocicleta junto a su pareja.

Leonardo Aguayo es hermano de Charles Charif Aguayo, quien también quedó involucrado en el expediente. Este último reconoció su participación mediante un juicio abreviado y ya cumple una pena de 10 años y 8 meses de prisión.

La sentencia contra Leonardo llegó después de un debate desarrollado en los tribunales de Cipolletti. El tribunal estuvo integrado por Florencia Caruso Martín, Amorina Sánchez Merlo y Marcelo Gómez, mientras que la acusación estuvo a cargo del fiscal Gustavo Herrera.

La madre de la víctima participó como querellante a través del abogado Omar Urra, mientras que la defensa fue ejercida por Miguel Salomón y Máximo Ballve Bengolea.

Lo esperaron en la oscuridad y abrieron fuego

La reconstrucción judicial estableció que García llegó a la chacra en una motocicleta acompañado por su pareja, sin advertir que los atacantes se encontraban ocultos entre arbustos.

Desde allí comenzaron los disparos.

El joven recibió cuatro impactos efectuados con armas calibre 9 milímetros. Tres proyectiles atravesaron sus piernas y otro ingresó por la espalda y afectó el tórax.

Su pareja logró salir ilesa y terminó convirtiéndose en una pieza fundamental del proceso judicial. Fue la única testigo presencial directa del ataque y sostuvo que participaron dos personas.

La mujer relató además que, después de los disparos, intentó utilizar su teléfono para pedir ayuda, pero uno de los agresores se lo arrebató.

Durante la investigación aseguró haber identificado a uno de los atacantes no solamente por su aspecto físico, sino también por su voz. Explicó que ya lo conocía porque tenía relación con su pareja y habían compartido anteriormente encuentros entre amigos.

Ese testimonio terminó siendo determinante.

A los pocos días del homicidio, Leonardo Aguayo fue detenido cuando circulaba por la vía pública en Villa Manzano.

Charles Aguayo fue localizado meses después. Su detención ocurrió en abril de 2024 durante un procedimiento realizado por policías de Cinco Saltos.

La aparición de una policía en medio de la investigación

La pesquisa tuvo además una derivación inesperada cuando quedó bajo análisis la situación de una integrante de la Policía que mantenía una relación sentimental con Charles Aguayo.

Durante uno de los procedimientos, los investigadores allanaron la Comisaría 44 de Villa Manzano y secuestraron el arma reglamentaria correspondiente a la agente.

También hubo un allanamiento en su domicilio, donde fue encontrado un cargador que, según la investigación, estaría relacionado con otra de las armas del acusado.

Charles Aguayo finalmente acordó un juicio abreviado, reconoció su participación y fue condenado a 10 años y ocho meses de cárcel.

Leonardo, en cambio, llegó a juicio.

La acusación en su contra incluyó homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego en carácter de coautor, además de robo calificado por la utilización de un arma apta para disparar y portación ilegal de arma de guerra.

El testimonio que terminó inclinando el juicio

Durante el debate, la defensa pidió la absolución de Leonardo Aguayo y sostuvo que no existían elementos suficientes para probar que hubiese estado en la chacra al momento del homicidio.

También cuestionó la declaración de la pareja de la víctima y puso en duda la confiabilidad del reconocimiento.

Sin embargo, los jueces consideraron creíble el relato de la mujer y lo valoraron como una de las pruebas centrales para determinar la responsabilidad penal del acusado.

Una vez declarada la culpabilidad comenzó la instancia destinada a establecer la pena.

Fiscalía, querella y defensa llegaron entonces a un acuerdo: 11 años de prisión efectiva, la inhabilitación para poseer y portar cualquier tipo de arma de fuego y el pago de las costas judiciales.

El tribunal aceptó la propuesta por unanimidad.

La sentencia todavía debe atravesar la instancia de revisión anunciada por la defensa, que realizó reserva de recurrir la declaración de responsabilidad penal.

Una vez que la condena quede firme, Leonardo Aguayo quedará formalmente a disposición del Servicio Penitenciario Provincial para cumplir los 11 años de prisión.