domingo 4 de octubre de 2026

EL DIARIO DE VANESA

Un capitán y un joven de 19 años crean un sistema para salvar vidas en altamar

Cristian Guillén aporta veinte años de experiencia a bordo y Axel Castaño, la tecnología para desarrollar un sistema de pulseras que miden signos vitales y avisan si un tripulante cae al agua.
03/10/2026
Marvital, el sistema tecnológico que crearon Axel Castaño y Cristian Guillén para salvar vidas en el mar. Foto: gentileza
Marvital, el sistema tecnológico que crearon Axel Castaño y Cristian Guillén para salvar vidas en el mar. Foto: gentileza

Uno conoce el mar desde hace 20 años. El otro tiene 19 años de vida. Entre ambos cabe una idea que busca algo simple y difícil a la vez: que ningún tripulante muera por falta de atención en alta mar.

Cristian Guillén es capitán y lleva dos décadas navegando. Vio de cerca lo que ocurre cuando alguien cae al agua o se enferma a bordo, y no pudo seguir aceptándolo. Axel Castaño es un joven de 19 años que mira el futuro del ámbito marítimo con ojos tecnológicos: lo considera un mercado "muy verde", con mucho por desarrollar. De ese cruce nació MarVital y tiene lugar en este espacio de El Diario de Vanesa. 

Lo que enseña la cubierta

La experiencia de Cristian marcó el rumbo del proyecto. Hoy, cuando alguien se descompone a bordo, las consultas médicas se hacen por radio: el capitán transmite los síntomas del tripulante y recibe un protocolo del médico de Prefectura, que no puede ver al paciente ni sus signos vitales.

Según nos explicó Axel, cada año mueren entre 20 y 30 tripulantes argentinos, ya sea por caídas al agua o por no recibir buena atención médica a bordo. A ellos se suman extranjeros que cruzan aguas argentinas y que, muchas veces, también fallecen porque no se les puede hacer un diagnóstico correcto.

Lo que aporta la tecnología

Ahí entra el desarrollo de Axel. La propuesta es una pulsera que mide los signos vitales y alerta si el tripulante cae al agua. La elección tiene una razón práctica: "Es difícil trabajar con un chaleco o un traje puesto", explicó. La experiencia del capitán dice cómo se trabaja a bordo, y la tecnología se adapta a esa realidad.

Con esos datos, MarVital busca darle a Prefectura más parámetros para decidir cómo actuar: si conviene que asista un buque cercano con médico a bordo o enviar un helicóptero de rescate, y cuáles son los tiempos de actuación más efectivos para tomar la decisión lo antes posible. La idea es complementar y actualizar sistemas que se fueron volviendo obsoletos.

Los obstáculos de un proyecto joven

El mayor freno fue, y sigue siendo, la falta de financiación. Hasta ahora trabajaron con licencias y aplicaciones gratuitas, y muchos de los datos que muestran son simulados. "En algunas reuniones se perdía credibilidad, porque nos decían: esto es simulado, ¿verdad?", recordó Axel. Por eso buscan fondos para pagar las licencias necesarias y poner la aplicación en funcionamiento cuanto antes.

También escucharon críticas: que la gente igual muere de hipotermia, o que quien cae al agua ya se da por perdido. Siguieron adelante.

Una sorpresa inesperada

Al querer registrar el proyecto a nivel nacional, descubrieron que no existía nada parecido en el mundo, por lo que MarVital quedó registrado a nivel internacional como obra inédita. "No lo esperábamos para nada", contó Axel.

Recuerda la escena con emoción: la cara de sorpresa de Cristian, un capitán que atravesó etapas muy duras en su vida, y la suya propia, a los 19 años, frente a un proyecto de esa magnitud.

Un futuro con rumbo internacional

Axel imagina a MarVital dentro de diez años con alcance internacional. Cree que el mercado marítimo tiene mucho margen de crecimiento y señala que desarrollos similares en países como China muestran ese potencial. También advirtió sobre fenómenos ambientales como el efecto invernadero o El Niño, que a su entender merecen más prioridad por su impacto dentro y fuera del agua.

El mensaje

La frase que cierra la charla resume el espíritu de la dupla: "Nadie debería quedar solo en el mar". Axel quiere que navegantes y familias puedan estar tranquilos, sin temor a que una enfermedad o un accidente a bordo los deje sin asistencia médica. "Estamos llegando, junto a Cristian, para solucionar este problema", aseguró.

Axel Castaño es un

 

Entrevista a Axel Castaño, creador de MarVital

—¿Cómo surgió MarVital y qué te motivó a formar parte de este proyecto?

La idea surgió a partir de Cristian Guillén, que es capitán desde hace 20 años y no soportaba que muriera más gente en el mar, ya sea por caídas al agua o por falta de atención médica a bordo.

Lo que me inspiró personalmente fue, en primer lugar, la iniciativa de Cristian y su idea de salvar vidas. Hoy en día, las consultas médicas se hacen por radioconsulta: el capitán retransmite los síntomas del marinero o tripulante que está a bordo y recibe un protocolo de un médico de Prefectura, que no puede verlo de manera audiovisual ni observar sus signos vitales.

—¿Qué te interesa del ámbito marítimo y qué posibilidades de desarrollo encontrás en este sector?

Realmente me apasiona mucho todo lo relacionado con el ámbito marítimo, ya que considero que es un mercado muy verde a nivel tecnológico, con mucho desarrollo por delante, además de grandes posibilidades de crecimiento y escalabilidad.

—¿Cuál fue el principal obstáculo que tuvieron que enfrentar para desarrollar MarVital?

El mayor obstáculo que estamos teniendo, y que tuvimos al principio del proyecto, fue la falta de financiación.

Siempre estuvimos utilizando licencias gratuitas y aplicaciones gratuitas para empezar a construir el proyecto, desarrollar las páginas web y las aplicaciones. Obviamente, muchos datos eran simulados y, en algunas reuniones, se perdía cierta credibilidad, ya que las personas nos miraban y decían: “Pero esto es simulado, esto no es real, ¿verdad?”.

Justamente por eso estamos buscando financiamiento para poder pagar las licencias necesarias y que la aplicación entre en funcionamiento cuanto antes.

—¿Cómo reaccionaron frente a las críticas o las opiniones negativas que recibieron durante el desarrollo de la iniciativa?

Lógicamente, seguimos adelante sin importar las malas opiniones que recibimos a menudo. Algunas personas nos dicen: “Sí, pero igualmente la gente se muere de hipotermia” o “La gente, cuando cae al agua, ya se considera hombre al agua”.

Obviamente, somos conscientes de que también debemos fabricar dispositivos que sean cómodos para los tripulantes, porque van a ser quienes los utilicen.

Sabemos que es difícil trabajar con un chaleco y con un traje puestos. Por eso decidimos desarrollar unas pulseras que midan los signos vitales y que alerten si el tripulante cae al agua.

—¿Qué problema busca resolver MarVital y por qué consideran que es necesario avanzar con una propuesta de este tipo?

Es un proyecto que nace en Mar del Plata y cuya idea central es salvar vidas. Hoy en día, por año, mueren entre 20 y 30 tripulantes argentinos, ya sea porque caen al agua o porque no pueden recibir una buena atención médica a bordo.

Además, hay tripulantes extranjeros que pasan por nuestras aguas y que también, muchas veces, terminan falleciendo porque no se les puede realizar un diagnóstico correctamente.

—¿Cómo funcionaría MarVital ante una emergencia en el mar?

MarVital se enfoca en las acciones directas del protocolo de rescate. La idea es complementar y actualizar algunos sistemas que quedan obsoletos con el tiempo y, lógicamente, que Prefectura tenga mayores parámetros para decidir qué modalidad de rescate llevar adelante.

Por ejemplo, determinar si es más efectivo que un buque cercano con un médico asista al tripulante o si conviene enviar un helicóptero de rescate.

Nuestra idea es que tengan diferentes parámetros y que puedan evaluar los tiempos de actuación más efectivos para tomar una decisión lo antes posible y que esa vida pueda ser salvada.

—¿Qué importancia tienen los signos vitales y las alertas que podría proporcionar el dispositivo?

La propuesta contempla el desarrollo de pulseras que midan los signos vitales y que alerten si el tripulante cae al agua. Buscamos que los dispositivos sean cómodos para quienes trabajan en el mar y que la información disponible contribuya a tomar decisiones más rápidas ante una emergencia.

—¿Cómo relacionás la seguridad marítima con los fenómenos ambientales y el cambio climático?

Yo considero que ninguna amenaza ambiental es silenciosa, pero sí habría que darle más visibilidad y prioridad a diferentes fenómenos que se van produciendo, como el efecto invernadero o fenómenos como El Niño, que obviamente van a afectar tanto dentro del agua como fuera de ella.

—¿Cómo imaginás a MarVital dentro de diez años?

Dentro de diez años me imagino a MarVital llegando a niveles internacionales, salvando vidas en todo el mundo.

Obviamente, mucha gente va a cuestionar y decir: “Pero dentro de diez años nadie se va a acordar de lo que era MarVital”. Y yo tengo una respuesta a eso, porque junto a Cristian estamos trabajando y esto tiene mucha escalabilidad.

De hecho, si ustedes se ponen a ver reels y videos de lo que está saliendo en China, van a ver realmente la escalabilidad que tienen estos proyectos a largo plazo, para que puedan seguir salvando más vidas en el futuro e ir mejorando cuestiones de seguridad que tal vez, en algunos países como Argentina, están desactualizadas.

—¿Qué significa para ustedes haber obtenido el reconocimiento del INTI por la originalidad del proyecto?

Junto a Cristian, logramos que MarVital fuera patentado como obra inédita a nivel internacional. Era algo que no esperábamos para nada.

Nosotros fuimos a patentar primero a nivel nacional y se fijaron que no existía nada en el mundo parecido. Realmente nos quedamos sorprendidos y nos dimos cuenta de la magnitud de este proyecto y de la escalabilidad que tiene, porque es un mercado muy verde a nivel internacional.

Lógicamente, cuando el INTI nos dijo que no había ninguna invención similar en el mundo, sentí mucha emoción porque, por un lado, vi la cara de Cristian, que es capitán y tuvo que vivir diferentes etapas muy feas a lo largo de su vida como capitán.

Vi la sorpresa en su rostro y también vi la mía, porque con 19 años pude hacer un proyecto de tal magnitud y que podría contribuir a salvar cientos y cientos de vidas al año.

—¿Qué mensaje te gustaría transmitirles a los lectores de El Diario de Vanesa, especialmente a quienes navegan o tienen familiares que trabajan en el mar?

Mi mensaje para todos los lectores de este diario es que nadie debería quedar solo en el mar.

Todas las personas que son navegantes o que tienen familiares navegantes deberían estar tranquilas y no tener miedo de que el día de mañana les pase una desgracia, o de que les agarre una enfermedad a bordo y no puedan recibir atención médica.

Nadie debería quedar solo en el mar y nosotros estamos llegando, junto a Cristian, para solucionar este problema.

 

Gracias Axel! Espero que les haya gustado esta edición de El Diario de Vanesa, y será ¡hasta la próxima!