martes 13 de octubre de 2026

CHUBUT

Sin rastros: se cumplió un año de la misteriosa desaparición de los jubilados de Comodoro

La pareja salió de Comodoro Rivadavia hacia Camarones el 12 de octubre del año pasado. Su camioneta apareció empantanada en una zona Playa Visser.
Los celulares de la pareja nunca fueron hallados. Foto: gentileza.
Los celulares de la pareja nunca fueron hallados. Foto: gentileza.

El 12 de octubre se cumplió un año de la última vez que fueron vistos Juana Morales (69) y Pedro Kreder (79) en la ciudad de Comodoro Rivadavia. La pareja se había despidido de sus seres queridos con la promesa de emprender un viaje hacia la localidad de Camarones para disfrutar de un fin de semana de descanso. Sin embargo, nunca llegaron a destino y su paradero se convirtió en uno de los enigmas policiales más profundos y desconcertantes de la Patagonia en el último tiempo.

Los últimos registros fehacientes que lograron reconstruir los investigadores provienen de las cámaras de seguridad urbanas, las cuales registraron el paso de la camioneta Toyota Hilux en la que se desplazaban por el sector de Caleta Córdova. A la par, las pericias tecnológicas sobre las antenas de telefonía celular determinaron que los aparatos móviles de ambos registraron su última actividad a las 9:53 de aquella mañana. A partir de ese minuto, las comunicaciones se interrumpieron de manera definitiva.

Un año de preguntas sin respuestas

El misterio sumó un capítulo bisagra seis días después de la partida. El 17 de octubre, una patrulla localizó la camioneta de la pareja en una zona sumamente remota, a unos 60 kilómetros al norte de Comodoro Rivadavia, en las inmediaciones de Playa Visser y cerca del área protegida de Rocas Coloradas.

El vehículo, una Toyota Hilux equipada con cúpula, fue hallado en un camino secundario, completamente empantanado y con sus cuatro puertas cerradas con seguro. A simple vista, la carrocería y el entorno no presentaban signos de violencia, arrastre ni indicios de criminalidad. En el interior, encontraron todos los efectos personales, pero no los celulares.

Con el paso de los meses y la falta de evidencias físicas, la causa sigue bajo la órbita de las fuerzas de seguridad federales. El Ministerio de Seguridad de la Nación mantiene vigente una recompensa de 10 millones de pesos (5 millones por datos individuales) para cualquier persona que aporte información certera sobre el paradero de ambos, en el marco del Sistema Federal de Búsqueda de Personas Desaparecidas y Extraviadas (SIFEBU).