Miles de familias esperan respuestas por lotes prometidos en la meseta ¿Cuál fue la respuesta?
En la ciudad de Neuquén, entre 7.000 y 9.000 familias aguardan desde hace años la entrega de lotes prometidos en el marco del proyecto habitacional de las 127 hectáreas, gestionado por una cooperativa local. Alejandra Parra, una de las damnificadas, dijo en AM Cumbre 1400: “Estoy inscripta hace 15 años y todavía no me han entregado la casa”.
Parra explicó que, tras promesas incumplidas, las familias afectadas han optado por la vía judicial para exigir soluciones. En la asamblea del 20 de diciembre, se les informó que a partir de enero comenzarían las entregas de lotes, pero “hasta el 20 esperamos y no sucedió nada”, afirmó. Este incumplimiento llevó a los damnificados a unirse al litigio iniciado por el loteo de la Meseta, que reclama desde octubre. A pesar de avances como allanamientos y embargos de cuentas bancarias, las familias siguen sin obtener los lotes prometidos.
La situación se agrava por la falta de comunicación con la cooperativa. “No se ha acercado nadie a hablar con nosotros”, denunció Parra, quien señaló que la inacción los llevó a movilizarse a la Casa de Gobierno.
Un rumor reciente sobre intentos de usurpación de viviendas en los lotes generó preocupación entre los damnificados. Parra aclaró que, al intentar denunciar estos hechos en la Comisaría 17, el subcomisario Maldonado les indicó que no podían proceder sin nombres y apellidos específicos. “Dijimos que si hacíamos una contradenuncia podía ir en perjuicio de lo que estamos haciendo legalmente”, explicó, destacando su compromiso con la vía legal. Videos públicos muestran intervención policial para desalojar a personas que, según se dijo después, “estaban cuidando las casas” y no usurpando.
La relación con la cooperativa es prácticamente nula. Parra señaló que los damnificados están inhabilitados para participar en nuevos proyectos habitacionales debido a su inscripción en este loteo, lo que los deja “atrapados en una espera que ya no está en mala espera”. Esta situación, sumada a la falta de diálogo, intensifica la incertidumbre de las familias.
Una movilización constante
Con entre 7.000 y 9.000 familias afectadas, la magnitud del problema es significativa. Parra destacó que muchas personas no se manifiestan “por miedo o vergüenza”, pero la necesidad de una vivienda las impulsa a seguir luchando. “Hay gente que no va, pero depende de la necesidad de cada uno, de lo que tiene para pagar el alquiler”, comentó, reflejando las dificultades económicas que enfrentan los damnificados.
“Mañana nos volvemos a convocar en la Casa de Gobierno y el sábado, como siempre, en el monumento a San Martín”, informó Parra. Estas concentraciones buscan visibilizar el reclamo y sumar a más afectados para fortalecer la lucha. La invitación está abierta a quienes deseen unirse: “Mientras más seamos, creo que va a ser mejor”, subrayó.