PREOCUPACIÓN
El incendio en Junín está controlado pero el área afectada ya alcanza las 700 hectáreas
El incendio forestal que afecta una amplia zona cercana a Junín de los Andes continúa bajo estricta vigilancia, luego de que el área dañada se elevara a unas 700 hectáreas de pastizales y matorrales. Si bien durante la madrugada de este lunes el fuego había sido declarado controlado, el avance de la jornada y las condiciones meteorológicas adversas obligaron a reforzar las tareas de contención y monitoreo.
En las primeras horas del día, desde el cuartel de Bomberos se había informado que el siniestro, que ya había superado las 600 hectáreas, se encontraba estabilizado. Sin embargo, con el correr de las horas, el calor extremo y las fuertes ráfagas de viento generaron reactivaciones parciales, lo que mantuvo en alerta a los equipos de emergencia. A pesar de ese escenario, las autoridades confirmaron que el incendio permanece contenido, aunque aún no extinguido en su totalidad.
El foco ígneo se desarrolla en una zona crítica ubicada entre La Rinconada y Junín de los Andes, un sector de alto valor ambiental. El último informe oficial emitido por la Secretaría de Emergencias y Gestión del Riesgo durante la noche de este lunes confirmó que la superficie total afectada asciende a 700 hectáreas, una dimensión que refleja la magnitud del siniestro.
Un incendio de gran escala
Para dimensionar el impacto del fuego, desde el Sistema Provincial de Manejo del Fuego (SPMF) explicaron que el área quemada equivale a más de 850 canchas de fútbol profesional o al microcentro de la ciudad de Neuquén repetido tres veces. Estas comparaciones permitieron graficar la extensión del daño generado por el incendio, que obligó a un despliegue sostenido de recursos humanos y técnicos.
Durante la jornada de este lunes, más de 50 brigadistas pertenecientes al SPMF, Parques Nacionales y Bomberos Voluntarios trabajaron de manera coordinada en el terreno. Las tareas se concentraron en el enfriamiento y la extinción definitiva de puntos calientes, considerados clave para evitar que el viento vuelva a encender focos secundarios.
El operativo contó además con el apoyo aéreo de dos aviones hidrantes y un helicóptero, que realizaron descargas de agua en sectores estratégicos. La combinación del trabajo terrestre y aéreo permitió mantener el incendio bajo control, aunque la situación sigue siendo dinámica y sujeta a cambios según el comportamiento del clima.
Rescate de fauna en medio del fuego
En paralelo a las tareas de combate del incendio, se registró un hecho que reflejó el impacto del siniestro sobre la fauna local. Integrantes del Sistema Provincial de Manejo del Fuego lograron rescatar a un pequeño ciervo colorado, conocido popularmente como “Bambi”, que huía desorientado en medio del avance de las llamas.
Según información difundida por el medio local Info Los Andes, los brigadistas se encontraron con el animal en plena zona afectada, en un estado de estrés evidente. El equipo logró contenerlo y brindarle asistencia inmediata, evitando que quedara atrapado por el fuego.
“No solo se trabaja en apagar grandes distancias de fuego, sino también para salvar vidas de todo lo que esté al alcance del brigadista”, destacaron fuentes del operativo.
El ciervo colorado, especie introducida en la Patagonia argentina a comienzos del siglo XX, es considerado emblemático de la región y forma parte del ecosistema local, por lo que su rescate fue valorado como un gesto significativo en medio de un escenario adverso.