2026-01-15

ENTREVISTA

La ciencia neuquina patentó una nueva especie de dinosaurio y es orgullo mundial

Se trata del Yeneen houssayi, un saurópodo que vivió hace aproximadamente 83 millones de años. Paciencia, constancia y conocimiento al servicio de nuestra historia paleontológica en la voz de uno de sus descubridores.

Un equipo del CONICET dio a conocer, a través de la revista Historical Biology, el hallazgo de una nueva especie de dinosaurio saurópodo (cuadrúpedos, de cuello y cola larga) que vivió hace unos 83 millones de años en lo que hoy es la provincia de Neuquén.

Alerta Digital dialogó con Leonardo Filippi, primer autor del trabajo e investigador del CONICET en el Museo Municipal "Argentino Urquiza", de Rincón de los Sauces y nos contó sobre la relevancia que cobra este hallazgo. “Cada ejemplar nuevo que aparece es como una pieza en el gran rompecabezas que va completando la imagen del pasado de nuestra región”, cuenta con orgullo.

La nueva especie fue bautizada como Yeneen houssayi en honor a Bernardo Houssay, fundador y primer presidente del CONICET y Premio Nobel de Medicina. El nombre del género, Yeneen, fue inspirado en la cultura tehuelche, que significa “espíritu o entidad relacionada al invierno” debido al área de La Invernada donde se halló el fósil.

Para imaginación de grandes y chicos podríamos asociar al Yeneen a un animal muy voluminoso, similar al tamaño de un elefante. “Tenía patas muy robustas, un cuello muy largo, tenía una cabeza pequeña en relación al resto del cuerpo y una cola muy larga como la mayoría de los reptiles”, explica el especialista. “Además, el dino era herbívoro y vivía en manadas, ya que en la zona donde se encontró Yeneen, hay otro sitio de excavación con muchos huesos de dinosaurios de este mismo tipo”, agrega Leo. Por las conclusiones del estudio, también se determinó que medía entre 10 y 12 metros de largo y unas 8 a 10 toneladas de peso.

Historia de un hallazgo

En 2003, un oficial de Gendarmería Nacional de Chos Malal denunció el hallazgo de restos fósiles en el área conocida como Cerro Overo - La Invernada, en las cercanías de Rincón de los Sauces. La denuncia permitió identificar un sitio de gran potencial paleontológico, donde se hallaron huesos pertenecientes a varios ejemplares de saurópodos titanosaurios. Sin embargo, debido a las dificultades de acceso, los restos no pudieron ser rescatados en ese momento y quedaron en resguardo. Una década más tarde, en 2013, tras los trabajos realizados en la zona junto a la empresa ExxonMobil, que posibilitaron la apertura de nuevos caminos, el yacimiento fue redescubierto.

Las tareas de excavación se desarrollaron en dos campañas paleontológicas realizadas entre 2013 y 2014. Al finalizar los trabajos de campo, los materiales recuperados del sitio fueron trasladados al museo “y allí en el laboratorio, comenzaron las tareas de preparación y limpieza, que demandaron varios meses de trabajo”, aclara Leo. Pero sin duda, la parte de mayor expectativa sobrevino cuando comenzó la comparación de los huesos mediante fotografías de otros ejemplares que están en otros lugares del mundo, mediciones y archivo. “Porque puede ser que ese ejemplar sea una nueva especie, y eso es lo que pasó con Yeneen”, subraya Leo. Y luego viene la parte más divertida, la de la fantasía, porque como era una nueva especie, teníamos que inventar un nombre”, comenta el paleontólogo investigador refiriéndose a la elección del nombre Yeneen Houssayi.

Ahora que fue publicado en Historical Biology, el descubrimiento aporta información para futuras comparaciones anatómicas entre titanosaurios, que generaría nuevas hipótesis sobre su diversidad y estrategias de alimentación durante el Cretácico Superior.

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