2026-04-06

ECONOMÍA

Una de cada cuatro familias no puede pagar: preocupa el aumento de la morosidad

La morosidad en créditos familiares alcanza niveles récord y golpea con más fuerza a los sectores más vulnerables.

Un nuevo informe encendió señales de alerta sobre la situación financiera de las familias en Argentina, al revelar un crecimiento sostenido de la morosidad en los créditos, con niveles que ya alcanzan registros históricos.

El estudio redactado por el economista del economista Alejandro Sangiorgio expone una fuerte diferencia entre los distintos tipos de financiamiento. Mientras que la irregularidad en los préstamos otorgados por bancos tradicionales ronda el 10,6%, en el segmento de entidades no financieras —como fintech y billeteras virtuales— ese número se eleva a casi el 24%, más del doble.

Pero el dato más preocupante es el perfil regresivo del fenómeno. Según el informe, la morosidad impacta con mayor fuerza en los sectores más vulnerables, especialmente en los créditos de menor monto. En préstamos inferiores al millón de pesos, los niveles de incumplimiento alcanzan el 21,9%, muy por encima del 12,9% registrado en créditos superiores a los 10 millones.

El crecimiento del crédito no bancario aparece como una de las claves para entender este escenario. Durante 2025, las fintech y billeteras virtuales ampliaron su participación al ofrecer acceso rápido al dinero con menos requisitos, convirtiéndose en una herramienta de liquidez inmediata para muchas familias. Sin embargo, este acceso tiene un costo: tasas de interés significativamente más altas que las del sistema bancario.

El informe advierte que estas condiciones generan un efecto de “bola de nieve”. Si bien el crédito puede aliviar situaciones urgentes en el corto plazo, en el mediano plazo termina agravando la situación financiera de los hogares, empujándolos hacia el incumplimiento.

A este contexto se suma otro factor determinante: el desfasaje entre tasas de interés y salarios. Mientras los créditos personales alcanzan tasas cercanas al 97% anual, los ingresos crecen muy por debajo, lo que deteriora la capacidad de pago y profundiza el endeudamiento.

Con este panorama, el informe plantea un escenario preocupante hacia adelante. El alto nivel de deuda acumulada no solo condiciona la economía familiar, sino que también podría convertirse en un freno para el consumo en los próximos meses, en un contexto donde la recuperación aún aparece frágil.

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