miércoles 7 de octubre de 2026

PREOCUPANTE

Crédito fintech: crece la morosidad y duplica los niveles del sistema bancario

Consultoras privadas advierten por un deterioro sostenido en el repago de préstamos no bancarios. El fenómeno se vincula al desfasaje entre ingresos, tasas de interés elevadas y el nuevo escenario de desaceleración inflacionaria.
Foto ilustrativa
Foto ilustrativa

La morosidad en el crédito no bancario volvió a mostrar una tendencia ascendente en el inicio de 2026 y se ubica en torno al 25%, según estimaciones privadas. El dato surge en un contexto de creciente tensión en la capacidad de pago de los hogares y contrasta con los niveles del sistema bancario tradicional, donde el incumplimiento se mantiene por debajo de la mitad.

El tema cobró visibilidad en los últimos días a partir de un posteo en la red social X que señalaba un deterioro significativo en la cartera de préstamos de Ualá. Si bien desde la compañía desmintieron los valores más extremos difundidos —que hablaban de una mora del 64%—, distintos informes coinciden en que el segmento fintech atraviesa un proceso de aumento sostenido del incumplimiento.

De acuerdo con la consultora EcoGo, la morosidad promedio en el crédito no bancario alcanzó el 23,9% en enero, con una tendencia creciente desde fines de 2024. En paralelo, la consultora 1816 estimó que ese indicador podría haber superado el 27% en el mismo período. En contraste, los datos del Banco Central (BCRA) muestran que la mora en préstamos a hogares dentro del sistema financiero formal se ubicó en 9,3% en diciembre y habría escalado al 10,6% en enero.

“El 100% de los principales bancos registró un aumento de la mora en el segmento de familias en enero”, señalaron desde 1816, al caracterizar el fenómeno como de alcance macroeconómico. Sin embargo, la brecha entre el sistema bancario y el no bancario se explica, en gran medida, por las diferencias en el costo del crédito.

Mientras que la tasa efectiva anual (TEA) real de los préstamos personales ronda el 40% en entidades financieras, en el universo fintech se acerca al 150%. A esto se suma que, en muchos casos, se trata de créditos a tasa fija y plazos promedio de 2,5 años, lo que modifica la dinámica de repago en un escenario de desaceleración inflacionaria.

El contexto económico

Fuentes del sector coinciden en que el cambio de régimen macroeconómico incide directamente en la mora. Con una inflación en baja, las cuotas dejan de licuarse al ritmo previo, mientras que los ingresos reales aún no logran recomponerse en la misma proporción. Esa combinación genera un descalce que impacta en la capacidad de pago de los hogares.

En este contexto, se observa una retracción en la originación de nuevos préstamos al consumo. Los bancos, con mayor diversificación, compensan con financiamiento al sector corporativo, en particular en actividades como agro, minería y turismo. Las fintech, en cambio, enfrentan mayores restricciones para reconfigurar su cartera.

Respecto del caso puntual de Ualá, la compañía indicó que la mora informada responde en parte a cambios en su modelo de negocio. Según precisaron, en 2025 discontinuaron la originación de créditos bajo esquemas peer-to-peer y trasladaron su cartera de mejor calidad a su banco. Bajo ese esquema, aseguran que la mora se ubica en torno al 18% en enero y 17% en febrero, por debajo de los niveles que circularon públicamente.

Desde el análisis económico, los niveles actuales de morosidad se ubican entre los más elevados de las últimas dos décadas, con excepción del período de crisis de 2001. Sebastián Menescaldi, director de EcoGo, advirtió además que durante la pandemia se flexibilizaron los criterios de clasificación crediticia, lo que introduce distorsiones al momento de comparar series históricas.

El comportamiento del crédito en los próximos meses estará condicionado por la evolución de los ingresos reales, la trayectoria de las tasas de interés y la dinámica de la inflación. En el corto plazo, los indicadores sugieren que el segmento no bancario seguirá bajo presión.