2026-04-17

ENTREVISTA

Botox vs ácido hialurónico: qué eligen hoy los neuquinos

La doctora Analía Hadad explicó qué tratamientos son los más elegidos en Neuquén, cómo cambió el perfil de los pacientes y cuál es la clave para lograr resultados sin exageraciones.

La medicina estética dejó de ser un terreno exclusivo de cambios visibles y extremos para transformarse en un espacio donde lo que predomina es la naturalidad. Así lo explicó la médica cirujana Analía Hadad en AMCumbre 1400, quien aseguró que hoy el objetivo principal de los pacientes es mejorar sin que se note.

En ese sentido, uno de los tratamientos más utilizados sigue siendo la toxina botulínica, conocida popularmente como botox. Según detalló la especialista, se trata de un procedimiento seguro, con años de trayectoria, que permite relajar la musculatura y suavizar las arrugas sin modificar la identidad del rostro.

“La gente hoy busca verse mejor, más descansada, pero sin cambiar su cara”, explicó. Este cambio de enfoque marca una diferencia clara con épocas anteriores, donde predominaban intervenciones más visibles.

Botox y ácido hialurónico: las diferencias clave 

Uno de los puntos centrales que aclaró Hadad es la confusión frecuente entre botox y ácido hialurónico. Aunque suelen mencionarse como si fueran lo mismo, cumplen funciones completamente distintas.

La toxina botulínica actúa sobre el músculo, inhibiendo de manera temporal la contracción y evitando la formación de arrugas. En cambio, el ácido hialurónico tiene un efecto de relleno, ya que atrae agua y da volumen en zonas específicas del rostro.

En los últimos años, el uso excesivo de este último generó lo que se conoce como “rostros sobrecargados”, algo que hoy los pacientes rechazan. “Ese efecto de cara inflada ya no se busca más”, remarcó.

Lejos de las transformaciones radicales, la tendencia actual apunta a acompañar el paso del tiempo de forma gradual. Hadad explicó que muchos pacientes llegan con una idea concreta, pero durante la consulta se trabaja en interpretar qué necesitan realmente.

En ese proceso, la clave es la escucha. “Muchas veces el paciente dice que quiere algo puntual, pero en realidad busca sentirse mejor consigo mismo”, señaló.

Incluso, destacó que en algunos casos el rol del profesional implica decir que no. “El desafío no es solo aplicar un tratamiento, sino explicar por qué no es lo que necesita en ese momento”, sostuvo.

Los hombres, cada vez más presentes en los consultorios 

Otro dato que marca tendencia en Neuquén es el crecimiento de la demanda masculina. Cada vez más hombres consultan por tratamientos estéticos, principalmente para suavizar arrugas o mejorar el aspecto general de la piel.

“No quieren verse tan arrugados, buscan resultados naturales y empezar a cuidarse”, explicó la especialista.

Este cambio también está vinculado a una mayor conciencia sobre el cuidado personal, aunque todavía existe una brecha en hábitos básicos como la protección solar o la higiene facial.

La clave: prevención y hábitos 

Más allá de los tratamientos, Hadad fue clara en un punto: el cuidado de la piel empieza mucho antes de cualquier intervención estética. La recomendación principal es incorporar rutinas simples como limpieza, hidratación y protector solar.

No hay ninguna jeringa mágica”, resumió. Según explicó, los resultados se sostienen en el tiempo solo si hay compromiso del paciente y constancia en los cuidados.

En esa línea, destacó que el abordaje debe ser integral y personalizado, entendiendo que cada rostro, cada historia y cada necesidad son diferentes.

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