PROVINCIA
De compartir campaña con Gloria Ruiz a ser echado por violento: lo expulsaron del Estado neuquino
Este miércoles se concretó un despido en el Estado en el que se aplicó la tolerancia cero. Se trata de un agente que agravió y hasta amenazó de muerte a quienes eran sus compañeros y compañeras de trabajo.
Se trata de Carlos Roberto Cides, ahora exagente del ministerio de Juventud, Deportes y Cultura, quien formaba parte de la planta permanente. La medida fue adoptada luego de un sumario administrativo que acreditó una conducta reiterada de violencia laboral, no solo hacia sus pares, sino también contra superiores jerárquicos.
El contraste político no pasó desapercibido: de haber compartido espacios de campaña con figuras como Gloria Ruiz, terminó fuera del Estado por su comportamiento dentro de la oficina, en un caso que dejó expuesta una situación límite dentro del ámbito laboral público.
Amenazas, insultos y un clima de intimidación
La investigación determinó que los hechos se extendieron durante meses, entre julio de 2024 y abril de 2025, en dependencias vinculadas al área de cultura. Durante ese período, el agente protagonizó episodios reiterados de agresión verbal, desobediencia y amenazas directas, generando un clima de tensión constante.
Entre los puntos más graves que quedaron acreditados en el expediente, se destacan:
amenazas contra la vida e integridad física de compañeros y superiores,
insultos y descalificaciones permanentes en el ámbito laboral,
acusaciones sin sustento contra otros trabajadores,
y una actitud sistemática de desobediencia a las órdenes jerárquicas.
El impacto fue directo en el funcionamiento del área. Según la documentación oficial, varios empleados debieron modificar sus rutinas por temor a nuevas agresiones, en un contexto que terminó afectando el normal desarrollo de las tareas.
La prueba testimonial fue determinante: seis testigos presenciales confirmaron los episodios de violencia, algunos de ellos como víctimas directas de las amenazas. Además, un equipo interdisciplinario especializado calificó al agente como de “alto riesgo”, señalando su falta de reconocimiento de las conductas y su actitud de validación de los hechos.
Sin vuelta atrás: la decisión de cesantía
Durante el proceso, Cides fue suspendido sin goce de haberes y buscó revertir la medida en la Justicia. Sin embargo, el planteo fue rechazado por el Juzgado Procesal Administrativo N.º 1, que consideró que el caso involucraba el interés público.
Con todos los elementos reunidos, la Junta de Disciplina concluyó que no había margen para medidas intermedias. La gravedad, continuidad y multiplicidad de los hechos, sumadas a la falta de arrepentimiento, hicieron inviable cualquier intento de corrección, por lo que se resolvió la cesantía definitiva.