2026-05-15

DESPIDOS

Cesantía inédita en el EPEN: echaron a un agente por dormir en altura y trabajar sin botines de seguridad

El Ente Provincial de Energía del Neuquén aplicó esta semana una sanción de cesantía que no tiene antecedentes recientes en el organismo: despidió a un empleado del depósito regional sur por violar de manera reiterada y consciente las normas de higiene y seguridad laboral.

El Ente Provincial de Energía del Neuquén (EPEN) sumó esta semana un caso inédito a la lista de despidos en el Estado provincial. El miércoles se firmó el decreto de cesantía contra el agente Federico Alejandro Vidal Lagos, quien se desempeñaba en el depósito regional sur del organismo y fue separado del cargo por violar de forma reiterada, consciente y deliberada las normas de higiene y seguridad en el trabajo.

El decreto describe la conducta del ex empleado como una actitud que "destituyó desprecio" hacia esas normas, poniendo en riesgo no solo su propia integridad física sino también la de sus compañeros de trabajo. Antes de la cesantía, se instruyó un sumario administrativo para determinar si había incurrido en inconductas graves. La conclusión fue afirmativa.

Los dos hechos que sellaron su destino

El primero de los episodios ocurrió el 17 de enero de 2024, cuando Vidal Lagos fue hallado dormido sobre carreteles de cables a aproximadamente tres metros de altura, sin los elementos de protección personal que las reglamentaciones internas exigen de forma obligatoria en ese tipo de tareas y espacios. El propio agente reconoció el hecho en el expediente.

El segundo incidente tuvo lugar apenas dos meses después, el 25 de marzo del mismo año. En su declaración indagatoria, el ex agente admitió haberse sacado los borcegos de seguridad, aunque sostuvo que en ningún momento se desplazó descalzo por las instalaciones. Sin embargo, los testigos lo desmintieron: indicaron que en ese sector había máquinas, artefactos y materiales que hacían indispensable el uso permanente del calzado de seguridad.

El fundamento del despido

El decreto de cesantía es categórico en su evaluación. Señala que las inconductas "muestran que el agente desobedeció expresamente las órdenes de sus superiores, incumpliendo los deberes funcionales que le son exigibles", y que los riesgos generados por su comportamiento "terminaron afectando la confianza que el Estado provincial había depositado en él al momento de contratarlo".

El texto también advierte que "la adopción de comportamientos temerarios y carentes de toda prudencia generaron un grave riesgo para su vida y su integridad física, y potencialmente para la de terceros". Y concluye que, en ambos casos, la conducta del agente refleja "una falta extrema de responsabilidad y diligencia, incompatible con los principios que rigen el desempeño de todo agente público", configurando una infracción de suma gravedad a las normas administrativas y de seguridad laboral.

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