GUERRA
Rusia bombardeó Kiev con 73 misiles y 656 drones en el mayor ataque desde 2022
La guerra en Ucrania volvió a escalar este martes con una ofensiva sin precedentes sobre Kiev. Rusia lanzó 73 misiles y 656 drones de largo alcance contra territorio ucraniano en el que fue considerado el mayor ataque contra la capital desde el inicio de la invasión, en febrero de 2022.
El bombardeo dejó al menos 13 muertos y más de 100 heridos en distintas regiones del país, además de graves daños en viviendas, hospitales, comercios e infraestructura civil. Kiev y Dnipró fueron los principales objetivos de una operación que obligó a miles de personas a refugiarse en estaciones de metro y refugios subterráneos mientras sonaban las alarmas antiaéreas.
Las autoridades ucranianas confirmaron que al menos cuatro personas murieron en Kiev, donde las explosiones sacudieron distintos barrios durante la madrugada. Decenas de personas resultaron heridas, entre ellas varios menores de edad, mientras equipos de emergencia trabajaban para asistir a las víctimas y evaluar los daños.
Las imágenes difundidas por medios locales mostraron edificios destruidos, vehículos calcinados y densas columnas de humo elevándose sobre distintos puntos de la ciudad, una postal que recordó algunos de los momentos más críticos del conflicto.
Dnipró sufrió el impacto más devastador
Aunque Kiev concentró gran parte de la atención internacional, la ciudad de Dnipró fue una de las más golpeadas por la ofensiva rusa. Allí murieron al menos nueve personas y decenas resultaron heridas luego de que un misil impactara sobre una zona residencial.
Uno de los episodios más dramáticos ocurrió cuando los rescatistas hallaron el cuerpo de un niño bajo los escombros de un edificio parcialmente derrumbado. Las autoridades locales informaron además que numerosas víctimas fueron hospitalizadas con fracturas, traumatismos y heridas causadas por metralla.
Los ataques también alcanzaron las regiones de Járkov, Zaporiyia y Poltava, ampliando el alcance de una operación militar que figura entre las más intensas registradas desde el comienzo de la guerra.
Zelenski volvió a pedir más apoyo militar
Tras el ataque, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, renovó sus reclamos a Estados Unidos y a los países europeos para obtener más sistemas de defensa antiaérea y misiles Patriot, considerados clave para proteger las ciudades de futuros bombardeos.
El mandatario sostuvo que Ucrania necesita reforzar de manera urgente sus capacidades defensivas frente a una campaña aérea rusa que, según afirmó, busca quebrar la resistencia de la población civil y dañar infraestructuras estratégicas.
Moscú asegura que cumplió sus objetivos
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso confirmó la ofensiva y aseguró que los blancos fueron empresas vinculadas al complejo industrial militar ucraniano y otras instalaciones estratégicas distribuidas en Kiev y seis regiones más.
Según Moscú, en la operación se utilizaron misiles de largo alcance lanzados desde aire, mar y tierra, además de misiles hipersónicos y drones. El gobierno ruso afirmó que la acción fue una respuesta a ataques ucranianos contra territorio ruso y sostuvo que “todos los objetivos previstos fueron alcanzados”.
Mientras tanto, Rusia también informó la muerte de un civil en la región fronteriza de Kursk tras un ataque con drones atribuido a Ucrania, además de un incendio registrado en la refinería de Ilski, en Krasnodar.
A más de cuatro años del inicio de la guerra, el mayor bombardeo ruso sobre Kiev desde 2022 vuelve a demostrar que el conflicto está lejos de una solución y que la escalada militar continúa golpeando con fuerza a la población civil de ambos países.