2026-09-03

VACA MUERTA

YPF reorganiza su estrategia en Vaca Muerta y prepara una ampliación del VMOS para impulsar las exportaciones

El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, anunció que la compañía devolverá cuatro áreas de Vaca Muerta que no forman parte de su plan de desarrollo y confirmó que ya proyecta ampliar la capacidad del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur por encima de los 550.000 barriles diarios para acompañar el crecimiento de la producción.

YPF profundizará su estrategia de concentrar inversiones en los desarrollos de mayor productividad de Vaca Muerta y, al mismo tiempo, avanzará con una nueva ampliación del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) para acompañar el crecimiento de la producción y las exportaciones de petróleo.

El anuncio fue realizado por el presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín, durante el encuentro "Shale in Argentina: Unleashing Vaca Muerta to the World", realizado en Houston ante empresarios, inversores y referentes de la industria energética internacional.

YPF devolverá cuatro áreas de Vaca Muerta

Marín confirmó que la petrolera devolverá las áreas Salinas del Huitrín, Loma del Molle, Cerro Las Minas y Cerro Arena, al considerar que no integran el programa de desarrollo previsto por la empresa.

"Esas áreas van a quedar libres para una licitación porque YPF no las va a desarrollar. No están dentro del programa que tenemos", explicó el ejecutivo durante su presentación.

En el caso de Loma del Molle, YPF posee el 50% de participación, mientras que el porcentaje restante corresponde a Pluspetrol, luego de la adquisición de los activos que pertenecían a ExxonMobil en la Cuenca Neuquina.

Los bloques se encuentran ubicados sobre el sector occidental de la cuenca, cerca de la precordillera neuquina y alejados del núcleo donde actualmente se concentra el mayor desarrollo del shale.

La decisión forma parte de la reorganización iniciada con el Proyecto Andes, mediante el cual la empresa comenzó a desprenderse de activos considerados no estratégicos para concentrar capital, recursos humanos y equipamiento en los desarrollos no convencionales de mayor rentabilidad.

Estas áreas habían sido reconvertidas en 2016 en permisos exploratorios con objetivos sobre Vaca Muerta, aunque finalmente no evolucionaron hacia proyectos de explotación masiva.

VMOS ya proyecta una nueva expansión

Durante la exposición, Marín también confirmó que YPF trabaja en una nueva ampliación del Vaca Muerta Oil Sur, incluso antes de que el sistema entre formalmente en operación.

El objetivo consiste en superar la capacidad inicial prevista de 550.000 barriles diarios y elevar progresivamente el transporte hasta un rango de entre 700.000 y 770.000 barriles diarios, mediante la incorporación de nuevas estaciones de bombeo.

Según explicó, el proyecto registra actualmente un avance superior al 80%, aunque los trabajos más complejos continúan concentrados en las instalaciones marítimas que se construyen frente a Punta Colorada, en Río Negro.

La empresa mantiene como objetivo realizar las primeras operaciones de carga durante los primeros meses de 2027.

El VMOS demandará inversiones cercanas a 3.000 millones de dólares y conectará la estación cabecera ubicada en Allen con la nueva terminal marítima sobre el Golfo San Matías, desde donde podrán operar buques VLCC (Very Large Crude Carrier) capaces de transportar hasta dos millones de barriles de petróleo por viaje.

La puesta en marcha comenzará con un caudal aproximado de 180.000 barriles diarios, para luego alcanzar los 550.000 barriles diarios contemplados en la primera etapa del proyecto.

No obstante, el crecimiento de la producción previsto para los próximos años llevó a las empresas integrantes del consorcio a iniciar los estudios para ampliar nuevamente la infraestructura sin necesidad de construir un segundo oleoducto.

Inversiones por USD 130.000 millones

Marín sostuvo que el desarrollo proyectado para la industria hidrocarburífera argentina requerirá inversiones cercanas a 130.000 millones de dólares entre 2025 y 2031, una cifra que comparó con los niveles de inversión anual de las principales petroleras internacionales.

Ante el auditorio reunido en Houston, también remarcó que, pese a que el Estado nacional conserva el 51% de las acciones, YPF funciona como una sociedad anónima con criterios empresariales.

"Somos una compañía privada", afirmó, al destacar que gran parte de la infraestructura actualmente en ejecución está siendo financiada por las propias empresas operadoras mediante esquemas de cooperación.

El ejecutivo proyectó que hacia 2031 la producción argentina podría alcanzar alrededor de 1,7 millones de barriles diarios de petróleo y 250 millones de metros cúbicos diarios de gas, con aproximadamente dos tercios del petróleo destinados a la exportación.

Asimismo, indicó que YPF ya supera los 230.000 barriles diarios de shale oil y anticipó que en abril de 2027 presentará una actualización de su plan estratégico ante inversores en Nueva York, con metas de producción superiores a las originalmente previstas.

Exportaciones energéticas superiores a USD 50.000 millones

Marín elevó además las proyecciones de exportaciones energéticas para la próxima década.

Mientras el plan original estimaba ingresos cercanos a 30.000 millones de dólares anuales, la compañía calcula ahora que, gracias a las mejoras de productividad y al desarrollo de los proyectos de gas natural licuado, las exportaciones podrían superar los 50.000 millones de dólares por año desde 2031, con un superávit energético cercano a 45.000 millones de dólares.

"Cuando armamos el programa el objetivo eran 30.000 millones de dólares. Con las eficiencias que logramos, principalmente en LNG, los números ahora nos están dando más de 50.000 millones", sostuvo.

Dos proyectos para exportar GNL

Durante la presentación también repasó el avance de los dos grandes proyectos de exportación de Gas Natural Licuado (GNL) que se desarrollarán en la costa de Río Negro.

El primero corresponde a Southern Energy (SESA), integrado por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG, que contempla dos unidades flotantes de licuefacción con una capacidad conjunta cercana a seis millones de toneladas anuales.

El primer buque, Hilli Episeyo, comenzará a operar en 2027 y realizará el primer envío de GNL argentino hacia Alemania, en el marco del contrato firmado con la empresa SEFE.

Para abastecer esas unidades se construirá el gasoducto San Matías Pipeline, de aproximadamente 470 kilómetros, con capacidad para transportar 27 millones de metros cúbicos diarios y una inversión cercana a 1.300 millones de dólares, recientemente fortalecida con un financiamiento internacional de 900 millones de dólares.

El segundo desarrollo corresponde a Argentina LNG, impulsado por YPF, la italiana Eni y XRG, subsidiaria internacional de ADNOC.

El proyecto prevé una inversión total de 51.000 millones de dólares, fue presentado para ingresar al RIGI y contempla una capacidad inicial de 12 millones de toneladas anuales, con posibilidad de ampliarse posteriormente.

Marín confirmó que la decisión final de inversión (FID) continúa prevista para este año y reiteró que el inicio de las operaciones comerciales se mantiene proyectado entre 2030 y 2031.

"En LNG partimos de cero. Lo que estamos intentando hacer está fuera de cualquier contexto histórico. Venimos a hacer algo extraordinario y vamos a dejar la vida para lograrlo", concluyó.

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