NUEVA INICIATIVA
Virginia Gallardo presentó un proyecto para modificar el Código Penal: qué cambios propone
Virginia Gallardo, diputada nacional por La Libertad Avanza en representación de Corrientes, acaba de presentar un proyecto para modificar varios artículos del Código Penal. La iniciativa tiene el aval del oficialismo y el respaldo de legisladoras de su partido, de la Unión Cívica Radical y de representantes de San Juan y Tucumán.
El eje central de su iniciativa establece que los delitos castigados con prisión perpetua no tengan la posibilidad de prescribir después de cierta cantidad de años, además de modificar plazos procesales y endurecer las penas por abuso sexual. El proyecto propone que tanto la acción penal como la ejecución de la pena sean imprescriptibles en los casos sancionados con prisión perpetua.
La propuesta modifica el artículo 62 e incorpora los artículos 62 bis, 65 y 65 bis. Estos cambios permitirían al Estado perseguir los delitos graves y ejecutar las sentencias de prisión perpetua sin que el paso del tiempo extinga esas facultades. Según los fundamentos del proyecto, actualmente las penas perpetuas prescriben a los 20 años.
Además, el proyecto enviado por Virginia Gallardo extendería el plazo máximo de prescripción para aquellos delitos sancionados con prisión temporal de 12 a 15 años, mientras que elevaría de uno a tres años el plazo correspondiente a las inhabilitaciones temporales.
Los cambios de la diputada al Código Penal
Entre las novedades propuestas, también se reorganiza el artículo 67 y se incorpora el 67 bis para diferenciar con mayor precisión las causas que suspenden la prescripción de aquellas que la interrumpen. En ese esquema, incorpora la probation y la conciliación entre los supuestos de suspensión, mientras que la declaración de rebeldía y la solicitud de extradición pasarían a considerarse causales de interrupción.
La iniciativa de Virginia Gallardo también modifica los artículos 119 y 120 del Código Penal y eleva los máximos de las penas previstas para los casos de abuso sexual simple, gravemente ultrajante y con acceso carnal. Además, incorpora como agravante que la víctima se encuentre bajo el cuidado o asistencia de un apoyo designado judicialmente.
A su vez, el proyecto busca unificar la terminología utilizada en las penas privativas de la libertad y elimina la denominación de “reclusión”, dejando como única figura la pena de prisión.