martes 29 de septiembre de 2026

FÚTBOL BRASILEÑO

Denuncia: una mascota de fútbol cumplió con el mito de hacer daño

El Sací Pereré, posiblemente el personaje más popular del folclore brasileño, es conocido por realizar travesuras y bromas pesadas, y su creencia está tan arraigada que algunas personas han cometido acciones cuestionables en su nombre. Es el caso de lo que vivió la periodista Gisele Kümpel, quien denunció por acoso sexual a la mascota de Inter de Porto Alegre mientras cubría el clásico de la ciudad entre aquel equipo y Gremio por el campeonato Gaucho.
27/02/2024
El Sací Pereré, posiblemente el personaje más popular del folclore brasileño, es conocido por realizar travesuras y bromas pesadas. Foto: Ilustrativa
El Sací Pereré, posiblemente el personaje más popular del folclore brasileño, es conocido por realizar travesuras y bromas pesadas. Foto: Ilustrativa

El Sací Pereré, posiblemente el personaje más popular del folclore brasileño, es conocido por realizar travesuras y bromas pesadas, y su creencia está tan arraigada que algunas personas han cometido acciones cuestionables en su nombre. Es el caso de lo que vivió la periodista Gisele Kümpel, quien denunció por acoso sexual a la mascota de Inter de Porto Alegre mientras cubría el clásico de la ciudad entre aquel equipo y Gremio por el campeonato Gaucho.

“O Saci” es un niño negro o mulato, que tiene agujeros en las palmas de sus manos y cuenta con una sola pierna, ya que la otra, según dicen, la perdió en un combate de capoeira. Otra versión manifiesta que se la cortó él mismo para escapar del grillete que lo ataba, por lo que para muchos esta criatura representa la libertad y la lucha contra la esclavitud.

Va siempre con una pipa en la boca y un gorrito rojo que le otorga poderes mágicos. Es por esto último que los hinchas de Inter de Porto Alegre, que viste de rojo, lo adoptaron como su mascota y se suele ver en los partidos una persona disfrazada de un niño con el conjunto de los colorados sin una pierna, que busca complicidad con la hinchada y ser parte del show, al mejor estilo de los estadios estadounidenses.

Tal es la fe de los aficionados en este personaje folclórico, que muchas victorias de su equipo se la atribuyen a él en vez de a los jugadores o al director técnico. Un ejemplo de eso fue en la edición 2023 de la Copa Libertadores, cuando Inter enfrentó a River en octavos de final y consiguió pasar de fase por penales. 

El momento decisivo se dio a la hora de elegir el arco para la tanda desde los 12 pasos, se eligió por azar el área que en peor condición estaba y Pablo Solari convirtió un gol empujando la pelota con ambas piernas luego de resbalarse. El VAR lo anuló porque esa acción no está permitida y el conjunto brasileño se clasificó a cuartos de final. “Hoje apareceu o Saci Perere”, se escuchaba a la salida del estadio Beira-Rio entre la torcida colorada.

La leyenda dice que vive tramando travesuras a todas horas y fastidiando a las personas. Bromista incorregible, el Sací no causa daños de importancia, pero no hay daño que no pueda hacer. 

Oculta los juguetes de los niños, extravía a los animales de granja, se burla de los perros, y maldice a las gallinas para que no puedan incubar sus huevos. En la cocina, el Sací derrama toda la sal, la intercambia por la pimienta, agria la leche, quema el frijol cocido, y coloca moscas en la sopa. A la menor oportunidad, desafilará la aguja de costura, ocultará su ojal y enredará el hilado. Si ve un clavo en el suelo, lo colocará con la punta hacia arriba. 

Considerado un bromista molesto en la mayor parte de Brasil, y una criatura potencialmente peligrosa y dañina en otros, su figura parece haber llegado al extremo en Porto Alegre, ya que el hombre que vistió el disfraz del Sací Pereré el domingo pasado durante el clásico de la ciudad se habría comportado inadecuadamente con Kümpel, quien aseguró que durante el partido le hizo “gestos extraños” hacia su dirección.

La reportera de la emisora Monumental afirmó luego que, tras el gol de Alan Patrick, que certificó la remontada del Inter (3-2) en el tiempo adicionado de la segunda parte, la mascota la abrazó y se mantuvo en esa posición para segundos después empujar su cabeza hacia atrás como si le estuviera dando un beso. “Pude escuchar el chasquido del beso y sentir su sudor”, desveló la propia Kümpel. 

El Sací Pereré puede aparecer y desaparecer donde él lo desee a través de un remolino, buscando dónde hacer su siguiente travesura sin ser atrapado. Probablemente, el hombre del disfraz de la mascota de Inter no corra con la misma suerte.