martes 29 de septiembre de 2026

DOLOR EN EL FÚTBOL

Russo, la sonrisa que el fútbol argentino necesitaba recordar

La despedida de Miguel Ángel Russo estuvo llena de emoción y respeto. Sus éxitos son tantos a lo largo de una carrera que supera los 30 años que no alcanzarían las líneas de este artículo para nombrarlos todos; sin embargo, en su último adiós y sin quererlo, consiguió su mayor logro: unir en paz a todo el mundo del fútbol y sus fanáticos.
12/10/2025
Miguel Ángel Russo fue entrenador de Boca hasta el último día.
Miguel Ángel Russo fue entrenador de Boca hasta el último día.

La despedida de Miguel Ángel Russo estuvo llena de emoción y respeto. Sus éxitos son tantos a lo largo de una carrera que supera los 30 años que no alcanzarían las líneas de este artículo para nombrarlos todos; sin embargo, en su último adiós y sin quererlo, consiguió su mayor logro: unir en paz a todo el fútbol argentino y sus fanáticos.

En tiempos donde la deportividad quedó en un segundo plano ante la violencia generalizada, la sospecha de arreglos por apuestas y el manto de dudas sobre arbitrajes que favorecen a los equipos del poder, Russo consiguió por un día que prevalezca el cariño, el respeto y el agradecimiento.

Todo comenzó desde la actitud de Juan Román Riquelme, presidente de Boca, quien decidió abrir La Bombonera para despedir a Miguelo y, contrario a otros momentos donde muestra enfado y seriedad sabiendo que las cámaras lo enfocan, el jueves eligió no mostrarse en público y pasó la mayor parte del tiempo en el vestuario local junto a su amigo y encargado del fútbol xeneize Marcelo Delgado.

Pero lo sorprendente vino después, en un efecto mariposa que no se veía venir. En medio de un clima pesado y congoja, con mucho silencio, centenares de personas comenzaron a desfilar por Brandsen 805 sin distinguir edades ni colores. Por supuesto había hinchas de Boca, pero comenzaron a aparecer camisetas de Lanús, Chacarita, Vélez, Estudiantes, Racing, San Lorenzo, Huracán y hasta de River, inmortalizando una imagen que parece de una época pasada.

Russo lo merecía, está claro. Con su sencillez, seriedad, trabajo, respeto y su característica sonrisa y cercanía, no resulta raro que Marcelo Gallardo le haya dedicado unas sentidas palabras durante la práctica del Millonario e interrumpiera la misma con un minuto de silencio para homenajearlo. Lo mismo pasó en Estudiantes de La Plata, única camiseta que vistió como jugador de fútbol. 

“Son decisiones” -como dijo Miguelo en una conferencia de prensa y quedó asociado para siempre- “Ver rodar la pelota me sanaba más que todo lo demás”. Y así fue como eligió irse el entrenador querido por todo el mundo, como le pidió a su familia en sus últimos días, con el conjunto deportivo de Boca puesto, todavía cumpliendo función y pensando en la redonda. Como reza el canto de cancha: “De la cuna hasta el cajón”. Russo lo cumplió.