viernes 30 de octubre de 2026

DECLARACIONES

Cocaína adulterada: Salud activó la alerta y explicó por qué es difícil rastrear el origen

Tras la confirmación de casos graves y dos muertes, el Ministerio de Salud activó el Sistema de Alerta Temprana.

La sospecha de circulación de cocaína presuntamente adulterada en Neuquén encendió una alerta sanitaria sin precedentes recientes. A una semana de registrarse la primera muerte asociada al consumo de esta sustancia, el Ministerio de Salud de la provincia activó el Sistema de Alerta Temprana (SAT) y comenzó un trabajo coordinado con otras áreas del Estado para controlar el daño, identificar nuevos casos y rastrear el posible origen de la droga.

La decisión de lanzar la alerta máxima se tomó luego de confirmarse tres casos de intoxicación por cocaína adulterada, con un saldo de dos personas fallecidas y un paciente internado en estado crítico. Según se informó oficialmente, los tres casos corresponden a varones de Neuquén capital: los fallecidos tenían 23 y 53 años, mientras que el paciente que permanece internado en terapia intensiva en el hospital Castro Rendón tiene 29 años.

Síntomas que encendieron la alarma

El ministro de Salud, Martín Regueiro, explicó que lo que motivó la activación del SAT fue la aparición de síntomas clínicos que no son los habituales en los cuadros de intoxicación por cocaína. En declaraciones radiales, detalló que los pacientes ingresaron con demasiada excitación psicomotriz, alteraciones neurológicas y una marcada tendencia al sueño, un patrón que llamó la atención del equipo médico.

“Más allá de que pueden aparecer eventos cardiovasculares o infartos, lo que se detectó fue una insuficiencia hepática fulminante”, explicó Regueiro. Según precisó, el cuadro implica que el hígado deja de cumplir sus funciones esenciales, y en estos casos los pacientes no respondieron favorablemente a la medicación habitual que se utiliza para tratar fallas hepáticas de otro origen.

El ministro señaló que este tipo de insuficiencia hepática puede ser causa o consecuencia del cuadro neurológico, pero remarcó que se trata de patrones diferenciales que llevaron a los equipos de salud a sospechar una adulteración de la sustancia consumida. “Eso nos llevó a activar el sistema de alerta temprana y a coordinar con el Ministerio de Justicia, Seguridad y con Sedronar a nivel nacional”, indicó.

Qué se sabe —y qué no— sobre el origen de la droga

Consultado específicamente sobre el origen de la presunta adulteración, Regueiro fue claro al explicar las limitaciones actuales de la investigación. “Hay dos personas que sí están vinculadas entre sí, pero hay otro caso que no”, señaló, lo que dificulta establecer un único punto de distribución.

El ministro subrayó una diferencia clave respecto de otros productos: “Si fuera un medicamento, tendría trazabilidad. En este caso, como hay informalidad y cuestiones que pertenecen a un submundo, no es tan visible”. Esa falta de registros y circuitos formales hace que rastrear el origen sea mucho más complejo.

En ese contexto, explicó que el Ministerio de Salud trabaja de manera conjunta con otras carteras para buscar posibles casos que no hayan llegado a una falla hepática grave, y que puedan aportar información. “Estamos rastreando si hay más personas afectadas y, a partir de la colaboración de quienes consumieron, tratar de encontrar si hay un foco común y dónde está”, indicó.

Si bien Regueiro se mostró moderadamente optimista respecto a la posibilidad de avanzar, reconoció que el proceso es difícil. “Sabemos que quienes comercializan estas sustancias saben que estamos buscándolos, y eso hace todo más complejo”, admitió. Además, señaló otra dificultad recurrente: los acompañantes de las personas afectadas muchas veces desaparecen, lo que limita la obtención de datos clave.

La sustancia aún no pudo ser analizada

Sobre el tipo de adulteración que se sospecha, el ministro fue prudente. Explicó que se analizaron antecedentes de otros episodios, pero remarcó que sin contar con una muestra de la sustancia es imposible confirmarlo. “Hasta que no tengamos la droga para analizar, es muy difícil. Lo ideal sería encontrar el foco, analizar la sustancia y poder definir con precisión qué es”, afirmó.

En paralelo, el Ministerio Público Fiscal (MPF) solicitó formalmente al área de Salud toda la información disponible: detalles de los casos detectados, identidades de las personas afectadas, hospitales intervinientes, personal médico que actuó, estudios realizados, síntomas observados y grado de corroboración sobre la adulteración. La causa es investigada inicialmente por la Fiscalía de Narcocriminalidad, y no se descarta avanzar luego sobre las historias clínicas de las víctimas.

Recomendaciones y control de daño

Regueiro hizo especial énfasis en la política de control de daño, sin dejar de remarcar que la principal recomendación es evitar el consumo de cocaína, especialmente cuando no se conoce su origen. No obstante, explicó que el objetivo también es brindar información para reducir riesgos, en un contexto donde muchas situaciones “se ocultan, no se dicen, a veces por miedo y otras por desinterés”.

El ministro señaló que las personas en riesgo pueden encontrarse tanto en contextos de consumo problemático como en situaciones recreativas, y por eso pidió que ante cualquier síntoma se acerquen de inmediato a una guardia. “Eso nos permite trabajar a tiempo y también recabar información clave”, sostuvo.

Respecto a los tiempos de consulta, aclaró que no existe un plazo fijo, ya que depende de la cantidad y frecuencia del consumo. En varios de los casos analizados, explicó, el deterioro fue rápido: “Desde el momento del consumo hasta el fallecimiento pasaron pocos días”.

Finalmente, remarcó que en los episodios registrados había antecedentes de policonsumo, con personas que ya venían utilizando otras sustancias. Por ese motivo, insistió: “Es importante evitar el consumo y, si lo hubo, prestar atención a las pautas de alarma y consultar”.