jueves 29 de octubre de 2026

SALUD

Hospital orgullo: un nuevo hito en trasplantes renales en el Castro Rendón

Récord anual en ese tipo de intervenciones. El último se realizó el pasado 26 de diciembre.
Un equipo de profesionales con gran compromiso por la salud pública. Foto: Neuquén Informa
Un equipo de profesionales con gran compromiso por la salud pública. Foto: Neuquén Informa

El Hospital Provincial Neuquén (HPN) “Dr. Eduardo Castro Rendón” volvió a ratificar su lugar como institución de referencia y orgullo del sistema público de salud neuquino, al concretar 34 trasplantes renales durante 2025, superando los 32 realizados el año anterior. El último procedimiento, llevado a cabo el viernes 26 de diciembre, marcó un nuevo récord anual para el hospital.

“Son números que nos ponen muy contentos y que nos impulsan a seguir superándonos”, expresó el doctor Matías Melideo, jefe de la Unidad de Trasplante Renal, quien destacó que estos resultados reflejan el crecimiento sostenido y la calidad profesional del Castro Rendón.

El especialista subrayó además el rol clave de la procuración hospitalaria neuquina y del sistema nacional coordinado por el INCUCAI, que durante el último año alcanzó cifras históricas de donantes en todo el país. “Primero hay que destacar el enorme trabajo de la procuración neuquina, que es el gran aporte a nuestra cantidad de donantes. Y luego, el trabajo del INCUCAI, porque se batió el récord de donantes a nivel nacional”, remarcó.

Detrás de cada trasplante existe una compleja red logística provincial y nacional que permite que los órganos lleguen en tiempo y forma desde distintos puntos del país, mediante la coordinación de vuelos y traslados terrestres. En ese sentido, Melideo enfatizó que los logros alcanzados son el resultado del trabajo articulado de todo el sistema de salud provincial. “Necesitamos del laboratorio de compatibilidad de la provincia, del sistema logístico que busca los órganos y del trabajo de los hospitales del interior, que derivan a los pacientes y mantienen actualizados sus estudios mientras esperan un trasplante”, explicó.

Dentro del Castro Rendón, el trasplante renal involucra a una amplia red de servicios: laboratorio, nefrología, hemoterapia, farmacia, nutrición, imágenes, quirófano, anatomía patológica y microbiología, además de áreas transversales como compras, administración y abastecimiento. “El laboratorio trabaja antes y después del trasplante, y hemoterapia nos brinda sangre y tratamientos como la plasmaféresis, que utilizamos mucho este año tanto para rechazos como para trasplantes de alta complejidad”, detalló el médico.

En el quirófano intervienen cirujanos vasculares, cardiovasculares y urólogos, junto a anestesistas, instrumentadores y enfermeros especializados. A esto se suma un seguimiento integral que incluye infectólogos, psicólogos, trabajadores sociales y personal administrativo que acompaña de manera permanente a pacientes y familias. “Nuestros pacientes son muy vulnerables, muchos no tienen ingresos. Hay un enorme trabajo del área social y del equipo de salud mental para acompañarlos en todas las etapas”, señaló Melideo.

El último trasplante del año: un caso que refleja la excelencia del sistema

El último trasplante de 2025 fue un caso de alta compatibilidad, con evolución favorable. “Se trató de un paciente neuquino, joven, con un grupo sanguíneo poco frecuente. Llevaba menos de dos años en diálisis y tuvo la máxima compatibilidad. El donante también era joven, así que estamos muy conformes con el resultado”, explicó el jefe de la Unidad.

Alta complejidad, trabajo en equipo y compromiso público

Por su parte, el cirujano urólogo del HPN Daniel Castro afirmó que el trasplante renal es una práctica de altísima complejidad, comparable con la cirugía cardiovascular. “No es solo la cirugía: requiere una preparación previa y un seguimiento posterior altamente especializado. Cada profesional cumple un rol clave dentro de un equipo interdisciplinario capacitado”, sostuvo.

Castro agregó que se trata de pacientes con insuficiencia renal crónica que suelen presentar múltiples patologías asociadas tras años de diálisis, lo que demanda una estructura sanitaria robusta. “Realizar esta cirugía en el Hospital Castro Rendón es el resultado de muchos años de trabajo y formación. Contamos con un equipo que integra cirugía cardiovascular, urología, nefrología, terapia intensiva y anestesia, con un objetivo claro: mejorar la calidad de vida de personas que dependen de un riñón artificial”.

“Lo más gratificante —concluyó— es ver cómo un trasplante cambia la vida de los pacientes y genera un enorme orgullo y satisfacción en todo el equipo de salud”.