domingo 18 de octubre de 2026

GESTIÓN

Paso clave: Neuquén manejará tramos de rutas nacionales estratégicas

Neuquén asumirá el control de tramos clave de rutas nacionales en un acuerdo con Nación que incluye peajes y un nuevo esquema de gestión para mejorar la conectividad y el estado de la infraestructura vial.
Ruta 22. Foto: Diariamente Neuquén
Ruta 22. Foto: Diariamente Neuquén

Neuquén avanza en un cambio estructural en su red vial. El gobernador Rolando Figueroa anunció que este viernes se firmará con Nación la transferencia a la Provincia de tramos de las rutas nacionales 22 y 242, dos corredores estratégicos para la conectividad y la producción.

El acuerdo permitirá que el gobierno provincial asuma el control de sectores clave. “Nos van a transferir la ruta 242, fundamental para el paso internacional Pino Hachado, y parte de la ruta 22, que es el ingreso desde Río Negro en la capital neuquina hasta Arroyito”, explicó Figueroa.

La iniciativa se enmarca en un reclamo conjunto impulsado también por el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, quien había acompañado el pedido para que las provincias puedan intervenir en la mejora de rutas nacionales. “Es necesario que las provincias podamos actuar para mejorar la conectividad y la seguridad en estos corredores”, había planteado en ese contexto.

El nuevo esquema incluirá la implementación de peajes y sistemas de pesaje para el transporte pesado, una medida que apunta a preservar la infraestructura y evitar el deterioro acelerado de las calzadas. 

Más inversión en infraestructura

En paralelo, el gobierno provincial sostiene un fuerte plan de inversión en infraestructura. Actualmente, se avanza en la repavimentación de una parte significativa de la red existente y en la construcción de nuevos kilómetros de rutas, con foco en zonas turísticas y productivas.

El desarrollo vial también está vinculado al crecimiento de la actividad hidrocarburífera, especialmente en el área de Vaca Muerta, donde la mejora de caminos resulta clave para la logística y la competitividad.

La iniciativa marca un cambio de lógica en la gestión de la obra pública. Ante la decisión del gobierno nacional de reducir su intervención en infraestructura, la Provincia optó por asumir un rol más activo, con financiamiento propio y planificación a largo plazo. “Teníamos dos caminos: llorar y quejar o hacer”, resumió Figueroa.