sábado 5 de septiembre de 2026

AM CUMBRE

Un hallazgo en el lago Viedma lo ubica entre los más profundos del mundo

Una investigación del CONICET detectó una fosa de hasta 900 metros en una zona liberada por el retroceso glaciar. El dato aporta nuevas claves sobre el impacto del cambio climático en la región.
16/04/2026
El estudio se realizó en el Parque Nacional Los Glaciares y aporta información inédita sobre el fondo del lago
El estudio se realizó en el Parque Nacional Los Glaciares y aporta información inédita sobre el fondo del lago

Un estudio científico en el lago Viedma reveló un dato que lo posiciona entre los más profundos del planeta: en una zona específica se detectó una fosa de hasta 900 metros, generada tras el retroceso del glaciar.

Durante una entrevista en el programa Nada sucede dos veces por AM Cumbre 1400, la investigadora del CONICET María Gabriela Lenzano explicó que el hallazgo surge de mediciones realizadas en sectores donde el hielo se retiró en los últimos años.

En diálogo con los periodistas, detalló que el glaciar Viedma retrocedió más de 3,5 kilómetros, dejando al descubierto una extensión de más de cinco kilómetros donde se pudo estudiar el fondo del lago.

Según indicó, la profundidad detectada permite entender mejor la interacción entre el hielo y el agua, y cómo responde el glaciar frente al cambio climático.

Un descubrimiento en profundidad

El hallazgo se logró a partir de estudios batimétricos, que permiten medir la profundidad del fondo del lago y reconstruir su forma.

En esa zona puntual, la medición alcanzó los 900 metros, un dato que no representa la totalidad del lago, pero que lo ubica dentro de los registros más profundos a nivel mundial.

Además de la profundidad, los investigadores obtienen información sobre temperatura del agua, turbidez y características del fondo, lo que permite generar mapas tridimensionales y analizar la evolución del entorno.

El retroceso del glaciar, clave del fenómeno

La aparición de esta fosa está directamente vinculada al retroceso del glaciar Viedma.

En los últimos años, el hielo dejó libre una extensa superficie que antes estaba ocupada por el frente glaciar, generando nuevas condiciones en el lago.

Este proceso no es aislado: forma parte de una tendencia global donde los glaciares pierden volumen y extensión debido al aumento de la temperatura.

Un cambio que ya se observa en toda la región

El fenómeno también se replica en otros glaciares del Parque Nacional Los Glaciares.

Incluso el Perito Moreno, que durante décadas mantuvo un comportamiento estable, comenzó a mostrar signos de retroceso en los últimos años.

Este cambio marca un punto de inflexión en la dinámica de los glaciares patagónicos y refuerza las señales de vulnerabilidad frente al cambio climático.

Ciencia en un contexto desafiante

El estudio aporta información clave para comprender estos procesos, aunque se desarrolla en un escenario complejo para la investigación.

La falta de financiamiento limita la posibilidad de nuevas campañas de campo, por lo que muchos trabajos se sostienen con datos satelitales y recursos disponibles.

Aun así, los avances permiten reconstruir la evolución de los glaciares y anticipar posibles escenarios.

El hallazgo en el lago Viedma no solo amplía el conocimiento sobre la geografía del lugar, sino que también deja al descubierto una transformación en curso, donde el retroceso del hielo redefine el paisaje y abre nuevas preguntas sobre el futuro de los glaciares.

 

La entrevista

María Gabriela Lenzano, investigadora del CONICET especializada en glaciología, habló sobre el hallazgo de una fosa de gran profundidad en el lago Viedma, el retroceso de los glaciares y el impacto del cambio climático.

—Pregunta: ¿Qué hallazgo realizaron en el lago Viedma?
—Respuesta: Lo que encontramos fue una fosa de aproximadamente 900 metros de profundidad en una zona específica del lago. Es importante aclarar que no todo el lago tiene esa profundidad, sino que se trata de un sector puntual que quedó expuesto tras el retroceso del glaciar Viedma en los últimos años.

—Pregunta: ¿Por qué estudiaban esa zona en particular?
—Respuesta: Nuestro interés está en la interacción entre el hielo y el agua. El glaciar Viedma, que es el más grande de la cuenca del río Santa Cruz, tiene su frente en contacto con el lago, y eso nos permite estudiar cómo evoluciona, por qué retrocede y qué cambios se producen en ese proceso.

—Pregunta: ¿Qué les permitió detectar esa profundidad?
—Respuesta: Realizamos estudios batimétricos, que son mediciones de profundidad del fondo del lago. A partir de esas mediciones, también podemos obtener otros datos como temperatura, turbidez y generar mapas tridimensionales del fondo.

—Pregunta: ¿Qué explica la aparición de esa fosa tan profunda?
—Respuesta: Está directamente relacionada con el retroceso del glaciar. En los últimos años, el glaciar Viedma retrocedió más de 3,5 kilómetros y dejó un área libre de hielo de unos 5 kilómetros y medio. Esa zona es donde encontramos esta fosa.

—Pregunta: ¿Qué significa este hallazgo desde el punto de vista científico?
—Respuesta: Nos permite entender mejor la dinámica del glaciar y cómo está respondiendo al cambio climático. Además, nos da información sobre la geomorfología del fondo del lago y sobre los procesos que ocurrieron a lo largo del tiempo.

—Pregunta: ¿Qué está pasando con los glaciares en general?
—Respuesta: Están en una situación de vulnerabilidad climática. No es un fenómeno aislado, sino que ocurre a nivel global. Incluso glaciares que antes mostraban estabilidad, como el Perito Moreno, comenzaron a retroceder en los últimos años.

—Pregunta: ¿El cambio climático es reversible?
—Respuesta: De acuerdo a los modelos actuales, no en el corto plazo. Para revertir la tendencia sería necesario reducir significativamente las emisiones, y eso todavía no está ocurriendo en la magnitud necesaria.

—Pregunta: ¿Qué otros datos obtienen de estos estudios?
—Respuesta: Además de la profundidad, analizamos la temperatura del agua en distintas capas, la turbidez y reconstruimos cómo fue la evolución del glaciar a partir de las huellas que deja en el fondo.

—Pregunta: ¿Qué desafíos enfrenta hoy la investigación científica?
—Respuesta: El principal es la falta de financiamiento. Hoy no hay convocatorias activas, lo que dificulta el trabajo de campo y el desarrollo de proyectos, aunque seguimos trabajando con herramientas disponibles como datos satelitales.

—Pregunta: ¿Cómo impacta eso en el trabajo diario?
—Respuesta: Se vuelve más complejo sostener la actividad. A pesar de eso, seguimos trabajando con compromiso, pero con muchas limitaciones en cuanto a recursos y posibilidades de investigación.