sábado 5 de septiembre de 2026

RECORDATORIO

A un año de la muerte del papa Francisco: su legado y su visita a Neuquén

Habrá actividades en la región, el país y el Vaticano. El mensaje al mundo que se transforma de memoria a camino.
20/04/2026
En la madrugada argentina, poco después de las 2.35, se conoció el fallecimiento que estremeció al país y al mundo.
En la madrugada argentina, poco después de las 2.35, se conoció el fallecimiento que estremeció al país y al mundo.

A un año de la muerte de Papa Francisco, el mundo vuelve a detenerse para recordar a una de las figuras más influyentes y singulares de la historia reciente. Su ausencia física no logró apagar una presencia que, para millones, sigue siendo guía, interpelación y esperanza.

Francisco no fue un Papa convencional. Desde aquel 13 de marzo de 2013, cuando apareció en el balcón de la basílica de Basílica de San Pedro con un saludo sencillo y una inesperada inclinación pidiendo la bendición del pueblo, dejó en claro que su pontificado estaría marcado por la cercanía y la humildad. Un gesto que, con el paso de los años, se convirtió en una síntesis de su forma de entender el poder: como servicio.

Su legado es vasto, pero profundamente humano. Habló con firmeza sobre las desigualdades, denunció la cultura del descarte, tendió puentes en tiempos de grietas y propuso, como horizonte, una Iglesia más abierta, más misericordiosa y menos rígida. Su prédica no se quedó en los templos: atravesó la política, la economía, el ambiente y la vida cotidiana de las personas.

En documentos como Laudato si', dejó una advertencia que hoy resuena con más fuerza que nunca: el planeta y los más vulnerables comparten un mismo destino. Pero quizás su mayor enseñanza estuvo en los gestos silenciosos, en su modo de habitar el mundo con sencillez, en su capacidad de escuchar y en su decisión de no apartarse nunca de los márgenes.

A un año de su fallecimiento, los homenajes se multiplican tanto en Argentina como en la Ciudad del Vaticano, reflejando la dimensión global de su figura.

En la región y el país se prevén:

Misas conmemorativas en catedrales y parroquias, especialmente en Buenos Aires, donde inició su camino pastoral.

Actos oficiales y jornadas de reflexión impulsadas por instituciones educativas, sociales y religiosas.

Espacios de encuentro comunitario, con fuerte presencia de organizaciones sociales que retoman su mensaje sobre justicia y solidaridad.

Actividades culturales y muestras que recorren su vida, desde sus años como arzobispo hasta su papado.

En tanto, en el Vaticano, el epicentro espiritual de su pontificado, las conmemoraciones incluyen:

Una misa solemne en la Basílica de San Pedro, en memoria de su legado.

Encuentros de oración y vigilias impulsadas por distintas congregaciones.

Reflexiones y mensajes especiales que recuperan sus principales enseñanzas.

Peregrinaciones de fieles de distintas partes del mundo, que llegan para rendir homenaje en el corazón de la Iglesia.

Lejos de ser un recuerdo estático, la figura de Francisco sigue generando movimiento. Su palabra continúa desafiando estructuras, su ejemplo interpela conciencias y su legado plantea una pregunta incómoda pero necesaria: qué hacemos hoy, en lo cotidiano, con aquello que él nos pidió transformar.

Porque si algo dejó claro, es que la fe no puede ser indiferente, que la humanidad no puede acostumbrarse al dolor ajeno y que la esperanza no es una idea abstracta, sino una construcción colectiva.

A un año de su muerte, no se trata solo de evocarlo. Se trata, quizás, de decidir si su mensaje será memoria… o camino.

El entonces Arzobispo de Buenos Aires junto al obispo neuquino Marcelo Melani, celebrando una misa en su visita a Neuquén. Foto: archivo

 

Cuando estuvo en Alta Barda, en la peregrinación a Centenario y en Zapala

En el mes de septiembre de 2009, casi cuatro años antes de ser consagrado Papa, el entonces cardenal Bergoglio conmovió a cientos de jóvenes y padres en el gimnasio del colegio Paulo VI del barrio Alta Barda. La llegada a Neuquén incluyó la peregrinación por la virgen de Luján a Centenario y un encuentro con curas en la ciudad de Zapala, siempre acompañado por el entonces obispo Marcelo Melani.

Quien luego fue el papa Francisco, en ese momento era el Arzobispo de la ciudad de Buenos Aires y participó activamente de cada una de las instancias de su visita a territorio neuquino, especialmente en el encuentro que se realizó el 26 de ese mes con la comunidad educativa del colegio ubicado en el norte de la ciudad.

Allí, muchos jóvenes y adultos recuerdan su paseo por las mesas, los diálogos que mantuvo y las preguntas sobre aspectos de Neuquén, sobre la vida en la Patagonia y las actividades escolares del establecimiento Paulo VI.