sábado 12 de septiembre de 2026

ENTREVISTA

Alarma en Centenario por el robo de cables: ya son 11 los ataques denunciados por el EPEN

En los últimos 45 días se registraron hechos vandálicos que dejaron varios barrios sin luz. El mercado ilegal del cobre es uno de los objetivos de los delincuentes.
02/06/2026
Los contínuos robos de cables de cobre de las líneas del EPEN en Centenario generan gran preocupación en esa ciudad. Entrevista en el programa "Nada sucede dos veces". Foto: captura video Cumbre Stream.
Los contínuos robos de cables de cobre de las líneas del EPEN en Centenario generan gran preocupación en esa ciudad. Entrevista en el programa "Nada sucede dos veces". Foto: captura video Cumbre Stream.

La preocupación crece en Centenario ante una seguidilla de robos de cables de cobre que afecta la prestación del servicio eléctrico y provoca prolongados cortes de energía en distintos sectores de la ciudad. Desde el Ente Provincial de Energía del Neuquén (EPEN) informaron que ya se registraron 11 ataques en poco más de un mes y medio, una situación que obliga a destinar recursos a reparaciones de emergencia y altera los trabajos de mantenimiento programados.

El jefe del Servicio Eléctrico del EPEN en Centenario, Jorge Huaiquil, advirtió por AM Cumbre 1400 que los delincuentes modificaron la modalidad de los robos y ahora apuntan directamente a los cables de mayor valor económico, instalados en los transformadores de distribución.

“Hace aproximadamente un mes y medio comenzaron nuevamente a robar cable en Centenario, aunque esta vez con una realidad distinta porque se trepan directamente a las plataformas de los transformadores y allí sustraen los cables de mayor sección, los más gruesos, que son de cobre”, explicó durante una entrevista en el programa "Nada sucede dos veces".

Según indicó el funcionario, el aumento del valor del cobre en el mercado habría reactivado este tipo de delitos. El EPEN había logrado reducir considerablemente los robos tras reemplazar gran parte de las líneas de cobre por aluminio, una medida que durante casi un año desalentó a los delincuentes.

“Ahora comenzaron nuevamente a llevarse lo que queda de cobre, principalmente los cables de salida de los transformadores, que son los de 380 voltios”, señaló.

Cortes de luz de hasta ocho horas

Más allá de las pérdidas materiales, el principal impacto recae sobre los vecinos que sufren interrupciones prolongadas del servicio eléctrico.

Cada robo obliga a desplegar cuadrillas para reemplazar el cableado sustraído y restablecer el suministro, una tarea que puede demandar varias horas.

“Lo peor es el perjuicio a los vecinos. Hay sectores que permanecen seis u ocho horas sin energía mientras realizamos las reparaciones”, afirmó Huaiquil.

Además, el funcionario explicó que estas situaciones alteran completamente la planificación operativa del organismo.

“Tenemos tareas de mantenimiento e inspección programadas semana a semana, pero estos hechos nos obligan a abandonar momentáneamente el trabajo preventivo para atender la emergencia”, sostuvo.

Cables de gran tamaño y alto valor

Desde el EPEN remarcaron que los materiales robados no son los habituales cables domiciliarios. Se trata de conductores de gran porte y alto contenido de cobre, lo que los convierte en un objetivo atractivo para quienes buscan comercializarlos ilegalmente.

Para dimensionar la diferencia, Huaiquil explicó que mientras una vivienda suele utilizar cables de entre cuatro y seis milímetros, los que están siendo sustraídos tienen una sección de 120 milímetros.

“Son cables enormes, mucho más importantes que los que llegan a una casa o los que se observan en las líneas de distribución urbana”, detalló.

Investigación y preocupación por la venta del cobre

Desde el organismo provincial sospechan que el material robado es vendido como chatarra o cobre reciclable. Sin embargo, hasta el momento las investigaciones no permitieron identificar a los autores de los hechos ni reunir pruebas concluyentes sobre el circuito de comercialización.

“Existen algunos lugares que compran cobre y la Policía los tiene identificados, pero todavía no se logró detectar el momento en que reciben material proveniente de los robos al EPEN”, indicó.

A esta dificultad se suma la escasez de testimonios que permitan avanzar en la investigación.

“Nadie puede aportar datos concretos sobre quiénes son, cómo se movilizan o qué vehículos utilizan. Eso complica mucho poder encontrarlos”, reconoció.

Los robos se concentran en la zona de la meseta

Las denuncias ya fueron radicadas y el EPEN trabaja en conjunto con efectivos de la Comisaría 52, que tiene jurisdicción en el sector donde se producen la mayoría de los hechos.

Según precisó Huaiquil, los ataques se concentran en la zona de la meseta, entre el casco urbano de Centenario y la Ruta del Petróleo, un área en pleno crecimiento donde conviven sectores aún poco poblados con barrios ya consolidados.

Finalmente, el jefe del Servicio Eléctrico pidió la colaboración de los vecinos para aportar cualquier información que pueda resultar útil.

“Todo dato sirve. Necesitamos que la gente nos informe cualquier movimiento extraño porque es fundamental para poder identificar a los responsables y evitar que estos hechos sigan ocurriendo”, concluyó.

Mientras tanto, en Centenario crece la preocupación por una modalidad delictiva que no solo genera pérdidas económicas, sino que también afecta directamente la calidad de vida de cientos de familias que quedan sin electricidad durante horas cada vez que se produce un nuevo robo.