viernes 11 de septiembre de 2026

CIPOLLETTI

Tenía dos pistolas Bersa listas para disparar y con la numeración borrada: recibió prisión efectiva

El joven fue sorprendido dentro de una obra en construcción de barrio Nuevo. Las dos pistolas estaban cargadas y tenían sus números de serie suprimidos mediante limado.
11/09/2026

Un joven fue condenado a tres años de prisión de cumplimiento efectivo en Cipolletti luego de reconocer que tenía en su poder dos pistolas cargadas y con sus números de serie limados. El acusado admitió su responsabilidad durante una audiencia, aceptó la calificación propuesta por la Fiscalía y la sentencia quedó firme inmediatamente.

El procedimiento que terminó derivando en la condena ocurrió el 12 de mayo, alrededor de las 22:30, sobre calle Carlos Leuman, en barrio Nuevo. Allí, efectivos policiales encontraron al joven en el interior de una obra en construcción.

De acuerdo con lo expuesto durante la audiencia judicial, el acusado habría intentado ocultar una de las armas cuando fue sorprendido por los policías. Se trataba de una pistola Bersa calibre .40.

La intervención no terminó allí. Durante el palpado preventivo, los uniformados descubrieron que el joven llevaba una segunda pistola escondida entre sus prendas. También era marca Bersa, pero en este caso calibre 9 milímetros.

El estado en el que fueron encontradas las armas resultó uno de los elementos centrales del expediente: las dos tenían municiones en sus cargadores y la numeración de serie había sido suprimida mediante limado.

Dos pistolas cargadas y una condena de cumplimiento efectivo

El caso quedó bajo intervención del fiscal Guillermo Ibáñez, quien calificó el hecho como portación ilegal de arma de fuego, delito contemplado en el artículo 189 bis del Código Penal.

Uno de los aspectos analizados fue que el acusado no registraba antecedentes penales computables. Sin embargo, para la Fiscalía existían otros elementos que justificaban solicitar una pena de cumplimiento efectivo.

Entre ellos se consideraron la cantidad de armas que tenía en su poder y el hecho de que ambas se encontraban operativas y cargadas al momento del procedimiento.

La causa finalmente avanzó mediante un acuerdo. Durante la audiencia, el joven reconoció su culpabilidad y aceptó la calificación legal planteada por el Ministerio Público Fiscal.

Su defensora oficial, Silvana Ayenao, prestó conformidad con los términos acordados. Al no existir controversias entre las partes, el expediente quedó en condiciones de recibir una resolución.

El juez Marcelo Gómez homologó el acuerdo y fijó una pena de tres años de prisión de cumplimiento efectivo, además de imponer al condenado las costas correspondientes al proceso.

La sentencia quedó firme inmediatamente

La resolución adquirió firmeza sin necesidad de esperar los plazos procesales habituales debido a que el propio condenado renunció a esos términos después de aceptar el acuerdo.

Como consecuencia, quedó a disposición del Servicio Penitenciario Provincial para comenzar a cumplir la pena impuesta.

La sentencia cerró así una causa iniciada a partir de aquel procedimiento nocturno en barrio Nuevo, cuando la Policía encontró al joven dentro de una construcción y detectó las dos armas.

La primera, una Bersa calibre .40, habría sido la que intentó ocultar en el lugar. La segunda, una Bersa calibre 9 milímetros, fue descubierta entre sus prendas durante el control policial.

Las dos estaban cargadas y tenían eliminados sus números de serie, una circunstancia que formó parte de los elementos considerados durante el proceso.