martes 8 de septiembre de 2026

GESTIÓN

Qué dijo Weretilneck sobre la última semana para el traspaso de las rutas nacionales

El gobernador de Río Negro pidió un diagnóstico común antes de recibir las rutas nacionales 22 y 151: 18 contratos frenados y el control de carga, los nudos que faltan resolver.
18/08/2026
El mandatario rionegrino detalló los obstáculos para que se lleve a cabo el paso de las rutas nacionales 22 y 151 a la gestión provincial. Fotos: archivo
El mandatario rionegrino detalló los obstáculos para que se lleve a cabo el paso de las rutas nacionales 22 y 151 a la gestión provincial. Fotos: archivo

El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, pide una sola cosa antes de cerrar el traspaso de las rutas nacionales 22 y 151 a la provincia: que los rionegrinos, más allá de cualquier grieta partidaria, coincidan en un diagnóstico compartido.

“Lo único que pido a las rionegrinas y a los rionegrinos es que no pongamos ningún tipo de excusas. Seamos honestos con nosotros mismos, y más allá de la pertenencia partidaria —si es peronista, si es libertario o si es del PRO a nivel nacional—, que todos coincidamos en que la Nación nos abandonó”, planteó el gobernador en declaraciones a Canal 10.

El mandatario repasó los puntos más ríspidos de una discusión que incluye 18 contratos de obra paralizados y el control de carga de los camiones que circulan por las rutas rionegrinas.

"Nos afanaron": el reclamo por los fondos de Vialidad Nacional

Weretilneck explicó el origen del conflicto con un ejemplo cotidiano: “Cuando nosotros vamos a la estación de servicio y llenamos el tanque, el 50 por ciento del costo de los combustibles se lo lleva la Nación en impuestos. Y con eso tenía que haber mantenido la ruta”.

Como esos fondos nunca llegaron a las rutas nacionales de Río Negro, el gobernador no dudó en calificar la situación de manera contundente: “Nos afanaron”.

Pese al reclamo, el mandatario adelantó que la provincia avanzará con el traspaso: “La provincia se va a hacer cargo, como tantas otras cosas a lo largo de nuestra historia. No es una decisión fácil, pero significa no echar más culpas y hacernos cargo de los temas”. Y agregó: “La fácil sería echar la culpa, la difícil es hacerse cargo”.

Dieciocho contratos de obra y ninguna certeza

Uno de los puntos que más complica la negociación es que Vialidad Nacional mantiene abiertos 18 contratos de obra en las rutas rionegrinas —entre ellas la 22 y la 151—, firmados con empresas constructoras que en muchos casos dejaron los trabajos a mitad de camino. Entre los casos más visibles aparecen la rotonda de Choele Choel, el cruce de la Ruta 22 por Puente 83 y el tramo de la Ruta 151 próximo a Catriel.

Algunas de esas empresas directamente ya no existen. Hay obras paralizadas, juicios en danza y recursos de amparo circulando por los tribunales.

“La postura que planteamos claramente es: aceptamos la ruta, pero definamos claramente qué pasa con esos contratos”, explicó Weretilneck, y eligió la rotonda de Choele Choel para graficar el problema. Allí, Vialidad Nacional tiene un contrato vigente con la empresa Equimaq.

“Yo recibo la rotonda. ¿Y después qué hago? ¿Tengo que seguir con el contrato de Equimaq? ¿Cuál es el monto? ¿Vialidad se va a hacer cargo o no?”, enumeró el gobernador, describiendo un escenario en el que, si esas preguntas no se resuelven antes de la firma, es la provincia la que terminaría respondiendo por deudas y compromisos que no generó.

El control de carga, el otro punto duro de la negociación

Si los contratos heredados son el primer nudo de la negociación, el control de carga es el segundo, y quizás el más simbólico. Río Negro exige tener la potestad de controlar el peso de los camiones que circulan por las rutas que va a recibir y mantener, una discusión que viene trabándose en la mesa de negociación desde hace semanas.

La lógica que expone el gobernador es simple: no tiene sentido que la provincia invierta en reparar una ruta si después no puede impedir que un camión circule con un sobrepeso que la destruye en poco tiempo.

“Si nosotros ponemos plata para que la ruta esté bien, y los camiones pasan con exceso de peso, seríamos ridículos”, planteó.

La respuesta que recibió de la Nación, según contó, fue una negativa envuelta en un argumento formal: el control de carga es potestad nacional, no provincial.

"Estamos en la última semana de negociación"

Con esos frentes todavía en debate, Weretilneck ubicó la negociación en su tramo final. “Estamos en la última semana de negociación. Compleja, difícil”, admitió, sin ocultar que las conversaciones con la Nación llevan meses de idas y vueltas.

El gobernador dejó en claro qué lo motiva a seguir adelante pese a las dificultades: “Prefiero que se enojen conmigo, porque estoy tardando quizás un poquitito más, o porque doy una solución que no es la adecuada, a que el rionegrino padezca todos los días la desidia nacional”.