martes 8 de septiembre de 2026

FÚTBOL ARGENTINO

"De tratar de traidores a los jugadores no se vuelve": la explosiva carta de Chiqui Tapia tras la final del Mundial

El presidente de la AFA cruzó con dureza a quienes instalaron versiones sobre la derrota de Argentina ante España en la definición del torneo. Exigió que los responsables se hagan cargo de las acusaciones vertidas
19/08/2026
Tapia se expresó en redes. Foto: archivo
Tapia se expresó en redes. Foto: archivo

En un clima de altísima efervescencia que no parece calmarse tras la conclusión del certamen ecuménico, Claudio "Chiqui" Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), utilizó sus canales oficiales para publicar un durísimo comunicado. El mandamás del fútbol nacional apuntó de manera frontal contra los sectores de la prensa y las redes sociales que promovieron versiones sospechosas para justificar la dolorosa derrota de la Selección Argentina frente a España en la gran final del Mundial 2026.

Las especulaciones surgidas en los días posteriores a la caída ante el conjunto ibérico —donde se insinuaron supuestas entregas de partidos o pactos de vestuario tras la superioridad futbolística mostrada por el rival— colmaron la paciencia de la cúpula dirigencial en la calle Viamonte.

"Una campaña miserable para instalar que la Selección se había entregado"

A través de una extensa misiva publicada en su cuenta de Instagram, el titular de la casa matriz del fútbol argentino calificó a las versiones circulantes como una operación mediática malintencionada y exigió una retractación pública a quienes propagaron tales rumores: "porque equivocarse puede pasar. Lo que no puede pasar es mentir, instalar una historia, alimentar una sospecha durante días y, cuando el tiempo demuestra que todo era humo, esconderse y hacer de cuenta que nunca pasó nada", disparó el dirigente santiagueño.

En el tramo más severo de la carta, Tapia remarcó las secuelas que dejaron las acusaciones sobre los integrantes del plantel conducido por Lionel Scaloni y exigió un cambio de postura a los críticos: "a todos ellos: háganse cargo. No alcanza con callarse. No alcanza con esperar que pase el tiempo. No alcanza con cambiar de tema... De tratar de traidores a los jugadores de la Selección no se vuelve", enfatizó el máximo dirigente de la AFA.

LA CARTA COMPLETA DEL CHIQUI TAPIA

Un mes pasó. Un mes de aquella final. Un mes de la mentira, de la operación y de una campaña miserable para instalar que esta Selección se había entregado. Y lo más llamativo es que, después de un mes, ninguno pidió disculpas. Ninguno salió a decir: “Nos equivocamos”. Ninguno tuvo la honestidad, la dignidad o simplemente los huevos para hacerse cargo.

Porque equivocarse puede pasar. Lo que no puede pasar es mentir, instalar una historia, alimentar una sospecha durante días y, cuando el tiempo demuestra que todo era humo, esconderse y hacer de cuenta que nunca pasó nada.

Mientras nuestros jugadores dejaban todo dentro de la cancha, algunos afuera hacían exactamente lo contrario: sembraban odio, dividían, ensuciaban y buscaban destruir la imagen de una Selección que se ganó el respeto de millones.

A todos ellos: háganse cargo.

No alcanza con callarse. No alcanza con esperar que pase el tiempo. No alcanza con cambiar de tema y hacer como si nunca hubieran dicho nada.

Y aunque ahora quieran evitar los comentarios, los reclamos o los reproches de la gente por todas las mentiras que dijeron, no van a poder borrar lo que hicieron. Porque hay palabras que tienen consecuencias y acusaciones que dejan marcas.

De tratar de traidores a los jugadores de la Selección no se vuelve.

 

No se vuelve de poner bajo sospecha a quienes defendieron esta camiseta. No se vuelve de acusarlos de haberse entregado. Y mucho menos se vuelve de hacerlo sin una sola prueba para después, cuando la mentira queda expuesta, elegir el silencio.

Pidieron explicaciones cuando no tenían una sola prueba. Señalaron a jugadores que estaban dejando la vida. Alimentaron una mentira y la instalaron como verdad. Ahora den ustedes las explicaciones. Porque la grandeza también está en reconocer una equivocación. Y cuando se acusa, se miente y se lastima públicamente a quienes dejaron todo por esta camiseta, pedir disculpas no es un favor.

Es una obligación.

Y hay algo más: ¿Cómo vuelven a sus casas después de haber hecho todo esto? ¿Cómo miran a sus hijos a los ojos y les hablan de honestidad, de respeto, de dignidad? ¿Cómo les enseñan que hay valores que deben defenderse, si cuando tuvieron la oportunidad de hacerlo eligieron mentir, señalar y esconderse?

Los valores no se negocian.

Pasó un mes y todavía no escuchamos una disculpa.

Mientras tanto, los jugadores, el cuerpo técnico y todos los colaboradores siguen con la frente en alto.

Porque ellos saben lo que hicieron aquel día. Saben cuánto dejaron en esa cancha. Y saben que, cuando terminó la final, no le debían nada a nadie.

Los que dejaron el alma no tienen nada que explicar.

Los que mintieron, sí