martes 8 de septiembre de 2026

NEUQUÉN

Desalojo de la toma La Rosa: las familias se retiraron sin resistencia

El operativo ejecutó la orden del juez Juan Manuel Kess, a pedido del fiscal Juan Narváez. Hay tres acusados por organizar la ocupación del terreno privado.
27/08/2026
Foto Sebastián Fariña Petersen - LM Neuquén.
Foto Sebastián Fariña Petersen - LM Neuquén.

La Policía del Neuquén concretó este jueves 27 de agosto el desalojo de la toma "La Rosa", sobre el predio privado de las calles Pedro Genco y Fogwill, en el oeste de la ciudad capital. El operativo se desarrolló sin incidentes y la mayoría de los ocupantes se retiró de forma pacífica.

Cerca de 80 efectivos, junto a personal del GEOP, ingresaron al terreno alrededor de las 8 para ejecutar la orden judicial. No hubo resistencia ni forcejeos: los agentes comenzaron a desarmar las casillas precarias de madera, chapa y lona mientras las familias juntaban sus pertenencias.

El temor a una causa por usurpación, clave en el desalojo

Según fuentes del operativo, lo que terminó de convencer a los ocupantes no fue la presencia policial, sino el temor a quedar involucrados en una causa penal por usurpación. Desde temprano, el Ministerio Público Fiscal notificó a las familias sobre las consecuencias judiciales de permanecer en el lugar.

La orden fue dictada por el juez Juan Manuel Kess, a pedido del fiscal Juan Narváez, quien llegó al predio pasado el mediodía, cuando ya estaba prácticamente vacío. En el marco de la investigación hay tres personas —dos mujeres y un hombre, todas mayores de edad— acusadas de haber organizado la ocupación; rige para ellas la presunción de inocencia.

El terreno, de más de seis hectáreas, es de propiedad privada y semanas atrás llegó a albergar a cientos de familias. Según trascendió, sobre esas tierras estaba previsto un desarrollo habitacional que ya contaba con avales para avanzar.

Hacia el mediodía, el predio quedó casi despejado, con colchones, restos de basura y algunas pertenencias como único rastro de la ocupación. Entre quienes esperaban para retirarse había mujeres, niños y bebés, aunque la jornada transcurrió en orden.