2025-07-17

Una conversación necesaria sobre adicciones

En una entrevista con AM Cumbre 1400, la psiquiatra especialista en adicciones, Mabel, abordó la complejidad de las adicciones, un tema que genera incomodidad pero que requiere atención urgente. “Es una palabra que incomoda, nadie quiere ser adicto, lo hacen los demás”, señaló Mabel, destacando la importancia de identificar y ayudar a quienes enfrentan este problema, ya sea en seres queridos o en uno mismo.

En una entrevista con AM Cumbre 1400, la psiquiatra especialista en adicciones, Mabel, abordó la complejidad de las adicciones, un tema que genera incomodidad pero que requiere atención urgente. “Es una palabra que incomoda, nadie quiere ser adicto, lo hacen los demás”, señaló Mabel, destacando la importancia de identificar y ayudar a quienes enfrentan este problema, ya sea en seres queridos o en uno mismo.

Mabel explicó que una adicción no se limita al consumo de sustancias como alcohol, tabaco o drogas. “Es cuando alguien repite un comportamiento que le da satisfacción, lo hace con frecuencia, descuida otras áreas de su vida y, aunque quiere dejarlo, no puede porque es más fuerte que él”, afirmó. Este patrón puede aplicarse a sustancias psicoactivas, pero también a comportamientos como el juego, las compras o incluso relaciones tóxicas, evidenciando la amplitud del espectro adictivo.

Contrario a la creencia popular, Mabel desmintió que las adicciones sean exclusivas de una “personalidad adictiva”. “No es solo la persona o la sustancia, hay influencias externas: educación, estado anímico, sociedad”, aclaró. Factores como el estrés, la falta de herramientas para manejarlo y entornos que fomentan el consumo juegan un papel crucial. Por ejemplo, una persona que busca emociones fuertes puede ser más vulnerable, pero el contexto social y personal es determinante.

El alcohol, socialmente aceptado como sinónimo de diversión, fue señalado como una de las principales puertas de entrada a las adicciones, especialmente en adolescentes. “Permitimos que haya baldes de cerveza, y eso no puede ser; está causando daño en un cerebro en desarrollo hasta los 20 años”, advirtió Mabel. Esta normalización cultural, sumada a la falta de información, agrava el problema, ya que el consumo temprano puede tener consecuencias neurológicas a largo plazo.

La prevención, según Mabel, radica en aprender a gestionar el estrés y las emociones. “Es fundamental tener herramientas para resolver problemas sin recurrir a sustancias”, enfatizó. Esto incluye fortalecer la autoestima, fomentar entornos familiares y sociales de apoyo, y ofrecer alternativas como deportes o actividades que conecten a las personas con sus intereses. La educación y la presencia de adultos que escuchen son esenciales, especialmente para los jóvenes.

El tratamiento de las adicciones es un desafío que va más allá de abandonar una sustancia o comportamiento. “No se trata de decir ‘no consumas más’; hay que trabajar las emociones, cambiar el grupo de pertenencia y, a veces, usar un abordaje farmacológico”, explicó Mabel. La recuperación implica redescubrir talentos, encontrar satisfacción en el trabajo o los estudios, y construir una red de afectos. Las recaídas, lejos de ser fracasos, son parte del proceso: “Son como un tropezón en la diabetes; lo importante es aprender de ellas”.

Mabel subrayó la importancia del acompañamiento para quienes enfrentan una adicción. “Sacar un turno, ir juntos a la primera consulta, darle coraje”, sugirió como formas de apoyo. Sin embargo, lamentó que muchas veces la negación y el aislamiento social agravan la situación: “Los demás ven el problema, pero la persona no; y si la aislamos, es peor”. La empatía, el amor propio y la construcción de una vida plena son fundamentales para superar esta enfermedad y prevenir recaídas.

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