PELIGRO
Operativo sanitario en Río Negro: SENASA destruyó colmenas por una enfermedad de alto impacto apícola
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) ejecutó un importante procedimiento sanitario en Chimpay, luego de confirmar la presencia de Loque americana, una enfermedad apícola considerada de alto riesgo por su capacidad de contagio y afectación productiva. La intervención fue resultado de tareas de vigilancia epidemiológica y de un diagnóstico realizado en el Laboratorio Nacional del organismo, tras la notificación de un caso en Martínez, provincia de Buenos Aires.
El operativo fue llevado adelante por agentes del Centro Regional Patagonia Norte y contó con la participación del gobierno provincial, el municipio de Chimpay, Bomberos Voluntarios y la Policía de Río Negro. El foco se detectó en una sala de extracción de miel que operaba de forma clandestina, asentada en tierras del Departamento Provincial de Aguas.
Un predio con condiciones de alto riesgo sanitario
Durante la inspección se comprobó que la sala carecía de habilitación, no reunía condiciones de higiene, inocuidad ni infraestructura y estaba sin suministro eléctrico ni agua corriente, incumpliendo las normativas vigentes.
Además, el predio presentaba material apícola deteriorado y expuesto —alzas, cuadros rotos y sucios— considerado un factor clave para la dispersión del patógeno. Estas condiciones facilitaban el pillaje, mecanismo por el cual las abejas trasladan miel entre apiarios, constituyendo un vínculo directo con el foco confirmado.
Como medida sanitaria inmediata, y según lo estipulado por la normativa nacional, se procedió a la incineración de las 15 colmenas afectadas, así como de todo el material apícola inerte contaminado o sospechoso. Bomberos Voluntarios estuvo a cargo del proceso, que culminó con la desinfección integral de las instalaciones.
También se realizó un inventario del equipamiento remanente —extractores, tambores, bateas— que quedó sujeto a evaluación y tratamiento.
Vigilancia y control para evitar la propagación
El SENASA estableció un radio de vigilancia epidemiológica de 5 kilómetros alrededor del predio para monitorear posibles nuevos casos y notificó a la productora involucrada respecto de las obligaciones legales para cualquier futura actividad apícola.
La Loque americana, que afecta a las crías de abejas, puede detectarse por olor fuerte, cría salteada, y opérculos hundidos o perforados. En casos avanzados, las celdas pueden presentar restos oscuros o gelificados que dificultan la higiene natural de la colmena.