AM CUMBRE
Alerta por la calidad del aire: qué pasó en Neuquén y por qué se volvió visible
Un episodio reciente de baja calidad del aire en Neuquén encendió alertas y volvió visible un fenómeno que, en determinadas condiciones, puede afectar la salud y el ambiente.
Durante una entrevista en el programa Nada sucede dos veces por AM Cumbre 1400, la Directora Científica y Responsable Técnica de Monitoreo en Clean Air Data, Marisa Cogliati, explicó que la situación se produjo por la combinación de una atmósfera estable y el ingreso de humo proveniente de incendios en Chile.
En diálogo con los periodistas, señaló que estas condiciones impidieron la dispersión de partículas, lo que generó una acumulación que incluso pudo observarse a simple vista.
Según indicó, el deterioro del aire se vuelve visible cuando la concentración de partículas supera ciertos niveles, formando una especie de capa en la atmósfera.
Un fenómeno puntual
Si bien la situación llamó la atención, no se trata de un escenario habitual con esa intensidad.
Neuquén cuenta con condiciones naturales de ventilación que favorecen la dispersión de contaminantes, aunque en momentos específicos pueden generarse estos episodios.
Cómo se mide
La calidad del aire se determina a través de sensores que detectan la cantidad de partículas en suspensión.
Estos dispositivos permiten estimar en tiempo real los niveles de contaminación y detectar variaciones en la atmósfera.
Impacto en la salud
El efecto varía según cada persona.
Mientras algunos no perciben cambios, quienes tienen afecciones respiratorias pueden verse más afectados ante altos niveles de partículas.
Acciones cotidianas
Entre las recomendaciones, se destaca evitar la quema de residuos, reducir emisiones innecesarias y utilizar de manera eficiente los recursos energéticos.
También se señala el impacto del tránsito y las calles de tierra, que contribuyen a la suspensión de partículas.
Un desafío de conciencia
La especialista remarcó la necesidad de avanzar en educación ambiental para incorporar el cuidado del aire como un hábito cotidiano.
El fenómeno expone la importancia de comprender que muchas emisiones tienen efectos prolongados en el tiempo.
La calidad del aire aparece así como un tema cada vez más presente, en una ciudad que crece y suma nuevas fuentes de impacto ambiental.
La entrevista
Marisa Cogliati, Directora Científica y Responsable Técnica de Monitoreo en Clean Air Data, habló sobre los episodios recientes en Neuquén, cómo se mide la contaminación y qué acciones cotidianas pueden ayudar a mejorarla.
—Pregunta: ¿Qué factores generaron la alerta por la calidad del aire en los últimos días?
—Respuesta: Lo que ocurrió fue una combinación de condiciones atmosféricas. Por un lado, tuvimos una atmósfera muy estable, con poco movimiento de aire, y por otro lado el viento venía desde zonas de Chile donde había incendios activos. Eso hizo que ingresara una gran cantidad de material particulado que, sumado a nuestras propias emisiones locales, generó un deterioro visible de la calidad del aire.
—Pregunta: ¿Esa situación es frecuente en la región?
—Respuesta: No es lo más habitual con ese nivel de intensidad. En Neuquén tenemos una ventaja que es la ventilación natural, que suele limpiar la atmósfera, pero en determinadas condiciones, como las que se dieron en esos días, sí pueden generarse episodios puntuales donde la calidad del aire baja de forma notoria.
—Pregunta: ¿Cómo puede una persona darse cuenta de que el aire está deteriorado?
—Respuesta: En algunos casos se vuelve visible. Se puede observar como una especie de capa o niebla, especialmente al amanecer o al atardecer. También se percibe más en zonas con calles de tierra o tránsito intenso, donde las partículas quedan suspendidas más tiempo cuando la atmósfera está estable.
—Pregunta: ¿Cómo se mide técnicamente la calidad del aire?
—Respuesta: Se mide a través de sensores que detectan la cantidad de partículas en suspensión. Estos dispositivos emiten una señal que se interrumpe cuando hay partículas en el aire, y esa interrupción se traduce en una estimación de la concentración de contaminantes. Es un sistema electrónico que permite monitorear en tiempo real la calidad del aire.
—Pregunta: ¿Qué impacto tiene en la salud?
—Respuesta: Para personas sin patologías puede pasar desapercibido, pero en quienes tienen problemas respiratorios, asma o alergias puede generar molestias o complicaciones. No es lo mismo respirar aire limpio que aire con una alta carga de partículas.
—Pregunta: ¿Qué se puede hacer desde lo cotidiano para mejorar la situación?
—Respuesta: Hay muchas acciones pequeñas que ayudan. Por ejemplo, evitar quemas de hojas o residuos, especialmente en momentos donde el aire está más estancado. También hacer un uso más eficiente de la energía, reducir emisiones innecesarias y, en lo posible, evitar actividades que generen humo o partículas en horarios críticos.
—Pregunta: ¿Qué rol tienen las calles de tierra y el tránsito?
—Respuesta: Son factores importantes, porque el movimiento de vehículos levanta polvo que queda en suspensión cuando la atmósfera no se mueve. Regar las calles ayuda, aunque la solución de fondo es otra, pero son medidas que pueden mitigar el problema.
—Pregunta: ¿Falta conciencia sobre este tema?
—Respuesta: Sí, todavía falta. Así como aprendimos a cuidar el agua o el suelo, tenemos que incorporar el cuidado del aire. Es un proceso que requiere educación y también difusión para que la gente entienda el impacto de sus acciones.
—Pregunta: ¿Por qué es importante hablar de esto hoy?
—Respuesta: Porque muchas de las emisiones que generamos tienen efectos a largo plazo. Hay gases que permanecen años en la atmósfera, por lo que el impacto no es inmediato, pero sí acumulativo. Por eso es clave empezar a tomar conciencia ahora.