2026-05-11

ECONOMÍA

El crítico dilema de las familias: más deudas, menos consumo y aumento del mal humor

Lara Goyburu, integrante de la consultora Management & Fit, analizó por AM Cumbre 1400 los últimos estudios sociales realizados en el país.

La mayoría de las familias argentinas está sometida a un crítico dilema sobre el endeudamiento y la baja en los consumos que ya no son sólo los suntuarios sino que ya alcanza a los comestibles. Así lo aseguró Lara Goyburu, integrante de la consultora Management & Fit, durante una entrevista en el programa “Nada sucede dos veces”, por AM Cumbre 1400.

Según explicó, los últimos relevamientos muestran un aumento sostenido de las dificultades económicas cotidianas. “Entre febrero y fines de abril o principios de mayo subió la cantidad de gente que nos dice que tiene dificultades para cubrir los gastos del mes”, señaló. En febrero, el 49% de los consultados afirmaba no llegar a fin de mes; ahora ese porcentaje trepó al 55%.

El recorte afecta los consumos básicos

Para la especialista, uno de los aspectos más preocupantes es que el ajuste dejó de concentrarse en gastos considerados “prescindibles” y comenzó a afectar consumos básicos. “Durante mucho tiempo el cambio de hábitos pasaba por dejar de salir a comer, suspender vacaciones o no asistir a espectáculos. Ahora aparece la baja en el consumo de carne y la imposibilidad de pagar servicios”, advirtió.

Los datos surgen de una serie de mediciones que la consultora realiza desde mayo del año pasado. Allí, ocho de cada diez personas sostienen haber tenido que modificar sus hábitos de consumo debido a la crisis económica. El porcentaje prácticamente no descendió en un año y actualmente ronda el 85%.

Goyburu remarcó además que la caída del consumo en rubros como indumentaria y calzado coincide con la crisis que atraviesa la industria textil, aunque aclaró que el fenómeno ya excede a los gastos no esenciales. “El ajuste pasó de ser algo vinculado al ocio a impactar directamente en la canasta básica de alimentos y servicios”, sostuvo.

Aumentan las deudas

Otro de los indicadores que enciende alarmas es el crecimiento del endeudamiento familiar. Según detalló, más de la mitad de los argentinos mantiene algún tipo de deuda y, por primera vez, el principal motivo de endeudamiento es la compra de alimentos.

“Cuando preguntamos para qué se endeudan, encabeza la compra de comida y, en segundo lugar, aparece pagar otras deudas”, explicó. La especialista describió además un fenómeno cada vez más extendido: personas que toman nuevos créditos para cancelar compromisos previos, una práctica que definió como una “bicicleta” de deuda cotidiana.

A esto se suma un dato que refleja el agotamiento del crédito formal. “Dos de cada diez personas ya mencionan endeudarse con amigos o familiares”, indicó. Según explicó, muchas familias quedaron excluidas del sistema financiero tradicional y comenzaron a recurrir a préstamos informales, microcréditos o ayuda interpersonal para sostener gastos básicos.

La economista también vinculó este escenario con el deterioro en la imagen del Gobierno nacional. Aseguró que hasta hace pocos meses predominaba la idea de aceptar el ajuste económico como un sacrificio necesario para alcanzar una mejora futura. Sin embargo, esa expectativa comenzó a quebrarse.

“Hasta febrero, más del 40% respondía positivamente cuando preguntábamos cómo creían que iban a estar dentro de un año. Ahora esa expectativa cayó por debajo de ese piso y también bajó fuertemente la aprobación de la gestión nacional”, explicó.

De acuerdo con los datos de la consultora, la aprobación de la gestión cayó diez puntos en apenas un mes: pasó del 47% en febrero al 37% entre fines de abril y principios de mayo.

En ese contexto, Goyburu señaló que la combinación entre las dificultades económicas y las sospechas sobre el manejo de fondos públicos profundiza el malestar social. “En los focus groups aparecía mucho esta idea de ‘estoy haciendo un esfuerzo, pero ¿hasta cuándo?’, y también el contraste entre el sacrificio personal y lo que las personas perciben sobre la conducta de algunos funcionarios”, relató.

Finalmente, advirtió sobre el fuerte impacto emocional de la crisis. “Los sentimientos negativos no solo superan a los positivos, sino que los duplican. Hoy predominan la preocupación y la tristeza, mientras que la esperanza perdió mucho peso respecto de meses anteriores”, concluyó.

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