GOBIERNO PROVINCIAL
Figueroa defendió el “modelo neuquino” con empresas públicas eficientes
El gobernador Rolando Figueroa encabezó la reapertura del Salón de Usos Múltiples (SUM) del Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) y reivindicó el modelo de empresas públicas que define a Neuquén como provincia y para anunció el mayor plan de infraestructura hídrica de la historia provincial. Fue un mensaje claro, en un momento en que el debate sobre el rol del Estado en la economía ocupa el centro de la escena nacional.
El SUM, ubicado en la sede central del organismo, había permanecido cerrado desde diciembre de 2024 por una serie de deficiencias edilicias que obligaron a suspender su funcionamiento. Tras meses de trabajo del equipo de Servicios Generales del EPAS, el salón volvió a abrir sus puertas completamente renovado.
El EPAS: casi 40 años al servicio de los neuquinos
Para entender el peso simbólico del acto, hay que conocer la historia del organismo que lo protagonizó. El Ente Provincial de Agua y Saneamiento es una empresa estatal dedicada a la prestación del servicio de agua potable y cloacas en la Provincia del Neuquén. Originalmente, el servicio era prestado por Obras Sanitarias de la Nación (OSN), que cedió la administración a la provincia en 1980. En 1988, mediante la Ley Provincial N° 1.763, se creó formalmente el EPAS como organismo autárquico y descentralizado.
Desde entonces, el ente gestiona la provisión de agua potable y el tratamiento de efluentes cloacales en casi la totalidad de las localidades de la provincia, administra plantas de tratamiento, acueductos estratégicos y redes de distribución que llegan desde la capital hasta los rincones más alejados del territorio neuquino. Entre sus obras de infraestructura más relevantes se cuentan el Acueducto Buena Esperanza (que conecta el río Neuquén con Cutral Có y Plaza Huincul), el Acueducto San Isidro Labrador (desde el Lago Los Barreales) y el Acueducto Añelo, vital para abastecer al corazón de Vaca Muerta.
El EPAS recuperó el SUM
— Rolo Figueroa (@Rolo_Figueroa) June 23, 2026
Tras una serie de trabajos e inversiones, el EPAS reabrió su salón de usos múltiples (SUM) y recuperó un tradicional espacio de encuentro para sus trabajadores.
En la Provincia del Neuquén respaldamos a las empresas del Estado y valoramos el esfuerzo de… pic.twitter.com/oRR36exN0R
"Creo en las empresas públicas, pero creo en las empresas públicas eficientes"
El gobernador Figueroa fue directo al hablar frente a los trabajadores del EPAS, a quienes definió como "compañeros de trabajo". Aprovechó el acto para explicar qué significa, en la práctica, el modelo de gestión que diferencia a Neuquén del resto del país.
"En la provincia del Neuquén existe una forma de gestionar el Estado que permite contar con empresas públicas de gas y petróleo, de agua, de energía, un banco con mayoría estatal, una caja de jubilaciones estatal, entre otras instituciones. Es una forma de vida que nosotros hemos sabido construir", dijo. Y fue categórico: "Creo en las empresas públicas, pero creo en las empresas públicas eficientes".
La declaración cobra especial relevancia en el contexto nacional actual, donde el gobierno de Javier Milei impulsa un proceso de desregulación y reducción del Estado que incluye la discusión sobre la privatización de empresas públicas como AySA, la proveedora de agua potable del Área Metropolitana de Buenos Aires. En Neuquén, en cambio, el modelo apuesta a lo contrario: fortalecer y modernizar el EPAS con recursos propios.
"La sociedad está atenta a todo lo que sucede en el Estado, mira, juzga, valora, critica, y nos interpela permanentemente, y está muy bien que sea así", señaló Figueroa, subrayando que la eficiencia de las empresas públicas es, también, una responsabilidad política.
El plan de inversión más ambicioso de la historia del EPAS
La reapertura del SUM fue también el escenario para repasar el estado de las obras en marcha. Figueroa anunció que hay 18 obras activas de agua y saneamiento en ejecución simultánea en toda la provincia, "algo que nunca antes se vio".
Con una inversión histórica de 250 mil millones de pesos, el gobierno neuquino está llevando a cabo el plan de infraestructura sanitaria más ambicioso de su historia. Se trata de un programa de 49 megaobras que van desde nuevas plantas potabilizadoras hasta la instalación de miles de metros de cañerías, con el objetivo de garantizar el acceso a servicios básicos en cada rincón de la provincia, financiado íntegramente con recursos propios.
Entre las obras que ya están en marcha se destacan:
La planta de tratamiento de líquidos cloacales de Zapala, una demanda histórica de esa ciudad.
Proyectos de reutilización de agua en distintos puntos de la provincia.
Obras de provisión de agua potable en localidades del interior que nunca contaron con sistemas de tratamiento.
La duplicación de la capacidad de potabilización de la planta Mari Menuco, que abastece a Neuquén capital y las ciudades de la confluencia.
El reacondicionamiento de la planta Tronador, que procesa el 90% de los efluentes de los vecinos de la capital.
En materia de agua potable y saneamiento, el gobierno nacional no está llevando a cabo obras en la provincia. Las inversiones en infraestructura sanitaria que se están ejecutando se hacen por decisiones políticas de esta gestión de gobierno, que cree en un Estado presente que garantice el acceso a servicios esenciales a todos los habitantes de la provincia.
Los tres ejes de la gestión: inversión, personal y calidad de servicio
El secretario de Ambiente y Recursos Naturales, Hipólito Salvatori, sintetizó el rumbo del EPAS en tres pilares que guían la gestión actual:
Inversión: "Se vienen desarrollando las inversiones más importantes de la historia en agua y saneamiento, consolidándolo con 18 obras de infraestructura de saneamiento global".
Personal: "Valorizar y jerarquizar el personal" es el segundo eje, reconociendo que la calidad del servicio depende directamente de quienes trabajan en el organismo.
Percepción de calidad: "Si los ciudadanos no perciben buena calidad de servicio, podemos invertir un montón, el personal puede estar muy bien, pero todos trabajamos para que la sociedad lo vea mejor". Una definición que pone al vecino en el centro de la ecuación.
El presidente del EPAS, Emilio Molina, agradeció la presencia del gobernador y de los funcionarios, y destacó especialmente el trabajo del equipo de Servicios Generales, responsable de la reconstrucción del SUM.
Cobro a petroleras y pacto de gobernanza: los cambios que financian las obras
Figueroa también mencionó dos medidas concretas que permitieron destrabar recursos para financiar el plan de inversión:
La primera fue el cobro a las empresas petroleras por el agua que utilizan en sus operaciones en Vaca Muerta, una corrección que durante años estuvo pendiente y que ahora aporta fondos genuinos al EPAS.
La segunda fue el pacto de gobernanza con cada municipio, que permitió adecuar las tarifas del agua para hacer sustentable la inversión en infraestructura. "Eso es lo que estamos llevando adelante con cada uno de los municipios, y nos permitió avanzar de otra manera", explicó el gobernador.
Qué incluyó la renovación del SUM
La reapertura no fue solo simbólica: el trabajo de reconstrucción fue integral. El equipo de Servicios Generales del EPAS intervino cada rincón del salón:
Instalación eléctrica completa: todo el tendido fue renovado, incluyendo tableros externos, iluminación interna y externa, eliminando cortocircuitos y sobrecargas que representaban un riesgo.
Cocina equipada: nueva cocina con reparación de calefactores, muebles bajo mesada nuevos y piso renovado.
Parrillas nuevas.
Sistema de agua automatizado: nueva conexión de agua y cloacas con suministro automatizado.
Mejoras en el parquizado del sector exterior.
Un trabajo que, en su escala, refleja la misma lógica que el gobernador defiende para las grandes obras: hacerlo con personal propio, con decisión política y con recursos de los neuquinos.