VACA MUERTA
Cómo funcionarán las monoboyas que conectarán Vaca Muerta con los mercados internacionales
Las dos monoboyas que integrarán el sistema de exportación offshore del Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) continúan navegando rumbo a Punta Colorada, donde cumplirán una función clave dentro de la nueva infraestructura energética que permitirá exportar petróleo argentino hacia los mercados internacionales.
Cada estructura pesa 272 toneladas, mide 15,3 metros de diámetro y 9,3 metros de altura, pero más allá de sus dimensiones, su función principal será actuar como el punto de transferencia entre el oleoducto submarino y los grandes buques petroleros que cargarán el crudo en alta mar.
Del oleoducto al buque
El circuito comenzará con el petróleo proveniente de Vaca Muerta, que llegará a la terminal terrestre de Punta Colorada a través del oleoducto principal del VMOS.
Desde allí, el crudo continuará su recorrido mediante un ducto submarino de aproximadamente siete kilómetros, actualmente en construcción frente a la costa rionegrina.
En el extremo de esa tubería se instalarán los PLEM (Pipe Line End Manifold), estructuras submarinas encargadas de conectar el ducto con cada monoboya. Estos equipos distribuyen el flujo del petróleo y cuentan con válvulas que permiten controlar o aislar las tuberías durante operaciones de mantenimiento o situaciones especiales.
A partir de ese punto, el petróleo ascenderá mediante tuberías y mangueras hasta la monoboya ubicada en la superficie del mar.
Cuando un buque tanque llegue a la zona de carga, quedará amarrado a la estructura mediante un sistema especialmente diseñado para soportar las fuerzas generadas por el viento, las corrientes y el oleaje.
La transferencia del crudo se realizará a través de un conjunto de mangueras flotantes conectadas directamente al barco, permitiendo cargar petróleo sin necesidad de construir un puerto de aguas profundas.
Un sistema anclado al fondo del mar
Aunque permanecerán flotando en superficie, las monoboyas estarán firmemente sujetas al lecho marino mediante un sistema de grandes cadenas y anclas de fondeo, infraestructura que ya comenzó a instalarse frente a Punta Colorada.
Cada posición contará con varias líneas de amarre capaces de mantener la estabilidad de la estructura durante las operaciones de carga, incluso bajo condiciones climáticas adversas.
El diseño incorpora además sistemas que monitorean permanentemente la tensión ejercida sobre las cadenas y permiten absorber los esfuerzos generados por el movimiento del buque mientras permanece conectado.
Las monoboyas constituyen el tramo final de una infraestructura mucho más amplia que comienza en los yacimientos de Vaca Muerta.
El sistema incluye el oleoducto terrestre que recorrerá la Cuenca Neuquina hasta Río Negro, la terminal de almacenamiento de Punta Colorada, el ducto submarino y, finalmente, las dos monoboyas offshore que permitirán cargar directamente buques VLCC (Very Large Crude Carrier), los mayores petroleros utilizados en el comercio internacional.
Mientras las estructuras avanzan hacia la costa argentina, en Punta Colorada continúan las tareas de construcción del ducto submarino, la instalación de cadenas y anclas, y el montaje de toda la infraestructura necesaria para poner en funcionamiento el sistema.
Cuando la obra entre en operación, Río Negro contará con una terminal de exportación capaz de conectar directamente la producción de Vaca Muerta con los principales mercados internacionales, consolidando una nueva salida estratégica para el petróleo argentino hacia el océano Atlántico.