MINISTERIO PUBLICO FISCAL
Lo llamó para hablar y lo mató de una puñalada: un año de condena por exceso de legítima defensa
Un tribunal colegiado de Neuquén condenó a Mariano Nicolás Iuliano a un año de prisión de cumplimiento efectivo por el homicidio de Néstor Jesús Ibarra, cometido bajo la figura de exceso en la legítima defensa. La condena surgió de un acuerdo de pena presentado por la fiscal Lorena Juárez durante la audiencia de determinación de la pena, luego de que el propio tribunal declarara a Iuliano penalmente responsable en un veredicto unánime, pese a que durante el juicio la Fiscalía había pedido una condena por homicidio simple.
Para arribar al acuerdo, Juárez tuvo en cuenta el pedido expreso de la familia de la víctima de no continuar con el proceso, expresado a través del Servicio de Atención a la Víctima y Testigos (SAVyT) del Ministerio Público Fiscal.
Cómo ocurrió el hecho
El homicidio se produjo entre las 4:45 y las 5:10 del 21 de agosto de 2025, en un sector del barrio Sapere cercano a la costa del río Neuquén. Según reconstruyó la Fiscalía, Ibarra se encontraba junto a su expareja, una amiga de ella y un amigo, y salieron de una vivienda para ir a comprar cigarrillos. En ese momento, Iuliano lo llamó desde su domicilio para que se acercara a hablar. Cuando Ibarra ingresó al sector donde estaba la vivienda del acusado, Iuliano le asestó una única puñalada con un arma blanca de grandes dimensiones en el costado izquierdo del cuerpo y huyó del lugar. Ibarra alcanzó a pedir ayuda antes de desplomarse. Según la autopsia, murió por un shock hipovolémico provocado por una herida que lesionó ambos pulmones y el corazón.
El tribunal —integrado por las juezas Florencia Martini y Natalia Pelosso y el juez Juan Manuel Kees— sostuvo que Iuliano actuó para protegerse de una agresión previa, que esa hipótesis no pudo ser descartada durante el debate y que, por lo tanto, la duda debía interpretarse a su favor. En la misma audiencia en que se determinó el exceso en la legítima defensa, el tribunal avaló también el acuerdo de pena y condenó a Iuliano a un año de prisión efectiva. Debido a que las partes renunciaron a los plazos para impugnar, la sentencia quedó firme.