ENTREVISTA
Advierten sobre el endeudamiento familiar en Neuquén: "Sin educación financiera, ningún ingreso alcanza"
El crecimiento del endeudamiento de las familias argentinas dejó de ser únicamente un problema económico para convertirse también en una preocupación social y de salud pública. Así lo planteó la subsecretaria de Derechos Humanos del Gobierno de Neuquén, Natalia Fenizi, quien advirtió que cada vez más hogares llegan al límite de su capacidad de crédito y remarcó la necesidad de fortalecer la educación financiera como una herramienta para mejorar la calidad de vida.
Durante una entrevista en el programa Nada sucede dos veces, que se emite por AM Cumbre 1400, la funcionaria sostuvo que los datos que analiza el Observatorio de Derechos Humanos muestran una realidad preocupante.
"El 30% de las familias argentinas tiene agotada su capacidad de crédito. Muchas se han endeudado para comprar alimentos o vestimenta y la morosidad de las familias que vivimos de nuestro trabajo alcanzó los niveles más altos de los últimos 25 años", afirmó.
Según explicó, estos indicadores fueron uno de los principales motivos por los que la Subsecretaría impulsó recientemente una capacitación sobre bienestar financiero destinada a brindar herramientas prácticas para la administración de la economía familiar.
El estrés financiero también impacta en la salud
Fenizi sostuvo que el problema del endeudamiento trasciende lo económico y repercute directamente en la salud física y emocional de las personas.
"Cuando hablamos de salud financiera hablamos también del vínculo que tenemos con el dinero. La falta de información genera miedo, angustia y una enorme carga mental", explicó.
En ese sentido, remarcó que muchas personas viven el sobreendeudamiento como un fracaso personal, cuando en realidad existen factores estructurales y una importante falta de educación financiera.
"Estos espacios permiten aprender colectivamente algo que muchas veces creemos que es únicamente un problema individual." La funcionaria aseguró que salir de una situación de endeudamiento suele implicar un fuerte desgaste emocional.
"Impacta en la autoestima, en el bienestar, en la tranquilidad y en la paz mental", resumió.
La información como herramienta para tomar mejores decisiones
Para Fenizi, una de las principales diferencias entre quienes logran administrar mejor sus recursos y quienes terminan sobreendeudados es el acceso a información clara y confiable.
"Las buenas decisiones dependen de la información que tenemos. Cuando contamos con más herramientas hay mayor autonomía, mayor fortaleza y mayores posibilidades de acertar. Cuando esa información falta aparecen el miedo y la incertidumbre."
En ese sentido, explicó que la educación financiera no se limita únicamente al ahorro o la inversión.
También implica aprender a distinguir gastos fijos y variables, establecer prioridades, planificar el presupuesto familiar y comprender el funcionamiento del crédito antes de asumir una deuda.
"Hay veces que pensamos que el problema es únicamente cuánto ganamos. Sin embargo, si no contamos con determinados saberes, ningún ingreso termina siendo suficiente", sostuvo.
¿Qué tienen que ver los derechos humanos con la economía familiar?
Fenizi también buscó derribar una idea instalada sobre el trabajo que realiza la Subsecretaría de Derechos Humanos. Explicó que muchas personas asocian los derechos humanos únicamente con las violaciones ocurridas durante la última dictadura militar, cuando en realidad el concepto es mucho más amplio.
"La segunda generación de los derechos humanos incorpora los derechos económicos, sociales y culturales. Tener un empleo digno, acceder a la cultura, participar de la vida democrática o contar con herramientas para mejorar nuestra calidad de vida también forman parte de los derechos humanos", afirmó.
Desde esa perspectiva, consideró que brindar conocimientos sobre administración financiera también constituye una política pública destinada a fortalecer la autonomía de las personas.
Una política basada en datos
La subsecretaria explicó que las acciones que desarrolla el organismo surgen del análisis permanente que realiza el Observatorio de Derechos Humanos sobre distintos indicadores sociales.
"Leemos permanentemente las estadísticas para detectar situaciones donde el Estado puede acompañar con herramientas concretas. En muchos casos de sobreendeudamiento observamos que las malas decisiones no tenían que ver con irresponsabilidad, sino con falta de información."
Por ese motivo, sostuvo que el desafío consiste en acercar conocimientos que permitan prevenir problemas antes de que las familias atraviesen situaciones críticas.
"Muchas veces estas lecciones se aprenden con dolor. Nuestra intención es que puedan aprenderse antes, con información y acompañamiento."